Seguro que muchos coruñeses, si rebuscan en los recuerdos de su infancia, se ven en la fuente de los jardines de Méndez Núñez visitando a los peces. Hace pocos días que la vida volvió a este estanque, que permanecía solo con agua, sin guardar ningún secreto para los más pequeños, que se asomaban en busca de animales a los que hacer carantoñas. Sí, los peces han vuelto, pero son tímidos. Alguno creyó, de hecho, que ya habían desaparecido. Por un robo o por fallecimiento. Y así lo comentaron en redes sociales. Pero los peces están ahí, en las sombras del estanque, tratando de refugiarse de tanta mirada y adaptándose a su nuevo mundo.