La historiadora e historiadora del arte María Fidalgo Casares nació en Ferrol en 1964 y vive en Andalucía, pero su pasado familiar mira a A Coruña. “Soy descendiente de Espoz y Mina, esposo de Juana de Vega”, explica “y de tres alcaldes de la ciudad: Casares Paz [padre de Santiago Casares Quiroga, último presidente del Consejo de Ministros de la Segunda República]; Fermín Bescansa, el primer alcalde constitucional; y Fermín Bescansa Casares”. En su extensa labor académica (ha dado más de cien conferencias sobre pintura militar, uno de sus intereses, y tiene centenares de artículos de investigación o divulgación) ha mirado también a la ciudad: este año dio una ponencia en el congreso internacional sobre Pardo Bazán, y, explica, firmó “el artículo más leído sobre la Contraarmada”, la flota inglesa que intentó sin éxito tomar la ciudad en el siglo XVI. Por estos méritos, la asociación The Royal Green Jackets la investirá a las 12.00 horas de mañana, en el Palacio Municipal, de la medalla de oro conmemorativa de la batalla de Elviña, que también se dará a la Cruz Roja y al divulgador Iván Fernández Amil.

Fidalgo también inaugurará hoy las actividades de conmemoración del combate, con una conferencia a las 20.00 horas en el Museo Militar sobre la representación artística de la Guerra de la Independencia y, en particular, sobre las obras de ese conflicto de Ferrer-Dalmau, apodado “el pintor de batallas”, con el que colabora. “Me circunscribiré al arte gráfico. La cartografía, pues hay mapas fantásticos de asedios y ciudades; los grabados de personajes, escenas bélicas y consecuencias de la guerra, como los de Goya; y la pintura en sí”, explica. En la charla, de acceso libre, repasará los retratos de héroes y villanos, desde el Empecinado y su antepasado Espoz y Mina a Godoy, Fernando VII y los generales franceses, así como las obras más destacadas de la pintura histórica del XIX.

Y luego pasará a Ferrer-Dalmau, “que es el que más ha pintado sobre esa guerra”. Fidalgo hizo su tesis doctoral sobre el eumés Abelardo Miguel, ha escrito libros sobre Manuel Patinha y Siro y es una autoridad sobre Juan Ferrándiz, del que ha impartido más de 20 conferencias, pero su relación con Ferrer Dalmau es más directa. Colabora con él desde hace una década, es comisaria de sus exposiciones y su asesora histórica, y ha firmado sus libros de artista, “los más vendidos del siglo XXI”.

Su interés por él nació porque las temáticas bélicas de sus cuadros (“soy de Ferrol”, resalta al mencionar el tema militar) pero también porque es un pintor de Historia, “un género que en España nunca se cultivó mucho”. Y un pintor académico. “En la segunda mitad del siglo XX la pintura académica ha caído en un ostracismo terrorífico” indica Fidalgo, para la que la vanguardia “tuvo sentido en su momento, pero ahora, en un 99,999%, es un timo, una estafa”, con la que no conecta el público. En este contexto, Ferrer-Dalmau se convirtió en “un fenómeno sociológico, con una resonancia que no ha tenido ningún pintor” en el país. Le ha ayudado, indica, la “caja de difusión de las redes” y que “pinta sin complejos la Historia de España y se siente orgulloso de ser español”.

Fidalgo Casares dará clases en el máster que ha creado el pintor a través de su fundación Arte e Historia, que formará a una nueva generación de artistas. Además de la pintura y la historia militar, la investigadora ha estudiado la movida musical y cultural gallega de los años 80.