La Audiencia Provincial juzgará el próximo martes a tres hombres acusados de haber perpetrado 22 robos en viviendas entre septiembre y noviembre de 2020. El Ministerio fiscal pide para los tres hombres siete años de prisión por haber irrumpido en casas habitadas para hacerse con joyas y dinero. Dos de los sospechosos fueron detenidos por la Guardia Civil el 29 de noviembre de 2020, cuando circulaban por la autovía A-52, que une Benavente con Vigo en un vehículo que no era de su propiedad y que habían utilizado para desplazarse entre A Coruña, Santiago, Ourense y Pontevedra para su actividad delictiva. El otro sospechoso fue arrestado en el piso de Vigo en el que los tres varones convivían.

La Fiscalía solicita también que los tres acusados, de nacionalidad albanesa y que estaban en situación irregular en España, abonen a sus víctimas el dinero y el valor de las joyas que les fueron sustraídas y no encontradas así como el pago de los desperfectos causados. En total, son más de 43.000 euros los que los demandantes reclaman.

En el escrito de Fiscalía consta que los tres hombres operaban al atardecer en viviendas unifamiliares, chalés o pisos apartados de los núcleos de población y próximos a carreteras interurbanas para facilitar su huida, y que se centraban en buscar joyas, sobre todo de oro, y dinero en metálico.

La investigación les imputa 22 robos. El primero de ellos, el 20 de septiembre de 2020, en Oleiros, de donde se llevaron joyas por valor de más de 2.700 euros; después, se desplazaron a Vilaboa, en Culleredo, donde entraron en una vivienda, a pesar de que sus habitantes estaban dentro, aunque en otra estancia, por lo que no tuvieron interacción con los ladrones, en este caso, se llevaron joyas por valor de 953 euros; después, se desplazaron a Cambre, donde rompieron una ventana para acceder a una vivienda, de la que se llevaron 300 euros en metálico. El 6 de noviembre, los tres hombres se fueron a Cangas, el 9 de noviembre, a Vilanova de Arousa y el 13 de noviembre, a San Cibrao das Viñas, en Ourense. A mediados de noviembre volvieron a operar en A Coruña, con un asalto en Meirás, después a Teo, donde perpetraron tres asaltos. El 22 de noviembre bajaron a Vilagarcía de Arousa y, al día siguiente, se desplazaron a Oleiros y Cambre. El 24 de noviembre regresaron a Ourense y volvieron a Teo y a Santiago. Al día siguiente, operaron en A Coruña en dos ocasiones, una de ellas en Palavea. Antes de ser detenidos actuaron en Allariz, en Pontevedra y en Moaña.

Cuando los agentes le dieron el alto a los sospechosos, uno de ellos tiró por la ventanilla un calcetín con joyas que las víctimas reconocieron como suyas. En los registros, los agentes se incautaron también de unos 1.800 euros en metálico. Los tres hombres están en prisión provisional desde el 1 de diciembre de 2020.