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La Opinión de A Coruña

Isaac Rosa Escritor, presenta en la Fundación Luis Seoane su libro ‘Lugar seguro’

“La cultura del esfuerzo sigue ahí como discurso pero no se corresponde con la realidad”

“Hay muchos búnkeres metafóricos que buscamos para sentirnos protegidos”

El escritor Isaac Rosa, en la Fundación Luis Seoane. | // CARLOS PARDELLAS

Con Lugar seguro, Isaac Rosa (Sevilla, 1974) ha conseguido el premio Biblioteca Breve 2022. Habló hoy, en la Fundación Luis Seoane, de esta obra en la que analiza la sociedad actual, las desigualdades y el miedo. Todo marcado, eso sí, por un toque de humor, porque siempre hay sitio para la risa.

¿Qué es un lugar seguro?

Cada uno nos buscamos nuestro lugar seguro, un espacio, un entorno, un tiempo, que nos permita quitarnos la sensación de incertidumbre y de inseguridad con la que vivimos desde hace años.

¿Y en su caso?

Supongo que como el de muchos, mi entorno más cercano. Mi lugar seguro es mi familia. Soy afortunado por poder tener un lugar seguro como ese.

¿Puede que haya quien no lo tenga o no lo encuentre?

Sí. Aunque yo en mi novela hablo de búnkeres reales, hay muchos búnkeres metafóricos que buscamos para sentirnos protegidos y ganar seguridad en estos tiempos. Pero, si cada uno depende de sus propios medios y de sus recursos para tener su lugar seguro, al final esto es el sálvese quien pueda.

¿La sociedad se acostumbra a vivir con incertidumbre?

Eso forma parte de nuestra sociedad. Desde el arranque de este siglo XXI, que comienza con el 11-S en 2001, y a partir de ahí, es una sucesión de episodios, de crisis, de imprevistos, de accidentes, de momentos históricos. Eso, unido a todo lo que ocurrió ya al final del siglo XX, cuando el neoliberismo fue dinamitando muchos elementos de seguridad que había, nos deja en una cierta intemperie social. Nos hace sentir vulnerables y que estamos a merced del siguiente evento, accidente o episodio.

En su novela hace un retrato de tres generaciones: abuelo, hijo y nieto. ¿Se podría decir que son antihéroes?

Sí, tienen mucho de antihéroes porque parece que son víctimas de cierto fatalismo que les condena a fracasar. Ellos lo intenta una y otra vez, están obsesionados con el dinero fácil y con el ascenso social y, sin embargo, fracasan. Esa condición de antihéroes, que, por lo que cuentan, en algunas veces puede hacerlos antipáticos, también puede hacer que nos sintamos identificados con ellos.

¿La cultura del esfuerzo ha desaparecido?

Por desgracia, en los últimos años y para las últimas generaciones, la cultura del esfuerzo sigue ahí como discurso, pero no se corresponde con la realidad. Durante varias generaciones, crecimos con la idea esa de que si uno estudiaba y se esforzaba y trabajaba mucho llegaría a algo, conseguiría un trabajo e iría ascendiendo y tendría capacidad para montar su proyecto de vida. Sin embargo, lo que hemos visto en los últimos tiempos es el aumento de la desigualdad y cómo esa supuesta meritocracia no funciona. Vemos a mucha gente, jóvenes y no tan jóvenes, que aun estudiando mucho, acumulando títulos, no consigue un trabajo o, incluso, trabajando duro nada les garantiza que vayan a seguir en el mismo sitio o que vayan a tener un sueldo digno. Esa idea de cultura del esfuerzo está en cuestión hoy.

Esa realidad y los obstáculos que encuentra cada uno aparecen en su libro, pero consigue incluir una dosis de humor. ¿Cómo lo hace?

Sí, yo quería hacer una novela divertida en cierto sentido, seguramente una comedia amarga. Quería contar esta historia en la que hay muchos elementos graves, que habla de la sociedad actual, de la desigualdad, del miedo, del futuro, pero quería hacerlo en ese tono de comedia, usando para ello un protagonista, que es narrador además, que nos cuenta lo que ocurre, el mundo, la sociedad de su tiempo, desde su peculiar punto de vista. Parece que no se toma nada en serio y, además, es un cínico.

Pero, como contraste, aparecen tres mujeres, con otras características y otras perspectivas.

En la novela está muy marcada la diferencia entre los personajes masculinos y femeninos. Quería mostrar, con los tres personajes masculinos, una idea vieja de cierta masculinidad que está condenada a desaparecer. En algún momento dicen que no han sido muy de tocarse. Frente a ellos, como contraste, aparecen esas tres mujeres que tienen otra mirada al mundo y otra forma de pensar.

Con Lugar seguro ha ganado el premio Biblioteca Breve 2022. ¿Qué supone que esa sea la carta de presentación del libro?

Los premios, por un lado, te pueden dar más lectores, pueden funcionar como una llamada de atención en un momento en el que hay tantas novedades, pero, al mismo tiempo, el premio pone sobre el libro una cierta carga que hace que se lea de otra manera. Uno espera un libro a la altura de un premio.

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