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La Opinión de A Coruña

Un juzgado anula la incorporación al Gobierno local de la concejala elegida por Ciudadanos

La sentencia considera que Mónica Martínez se convirtió en tránsfuga al asumir el departamento de Deportes | Le obliga a devolver los 16.000 euros anuales más que le reporta el cargo desde su nombramiento en septiembre de 2020

Mónica Martínez, en el acto de presentación de su nombramiento como miembro del Gobierno local, en septiembre de 2020. CARLOS PARDELLAS

El Juzgado de lo Contencioso-administrativo número 1 de A Coruña ha anulado el nombramiento de la exconcejala de Ciudadanos, Mónica Martínez, como miembro del Gobierno local por considerar que su designación supone un caso de transfuguismo político. El fallo judicial estima el recurso del grupo municipal de Marea Atlántica contra el nombramiento, en septiembre de 2020, de Martínez, hasta el 1 de junio edil de Ciudadanos en el grupo mixto, como miembro de la Junta de Gobierno Local y responsable del área de Deportes. El Ejecutivo local aseguró este miércoles que analiza la sentencia para decidir si interpone recurso de apelación.

El fallo judicial se hizo público precisamente el mismo día en que PSOE y Marea aprobaron de forma definitiva los presupuestos para este año, después de meses de enfrentamientos en los que la designación de Martínez fue uno de los motivos de las discrepancias.

La jueza considera que las resoluciones recurridas vulneran la Ley de Bases de Régimen Local, pues suponen que la concejala no adscrita asume nuevos cargos con incremento de sus retribuciones económicas, por lo que procede a declarar la nulidad de los decretos de la Alcaldía e indica que el Concello da Coruña debe “cuantificar las cantidades percibidas como consecuencia de dichos acuerdos, que deberán ser reintegradas al Ayuntamiento con los intereses correspondientes”. Cada año desde su entrada en el Gobierno local, Martínez —quien no asistió al pleno municipal que aprobó de forma definitiva el presupuesto— percibe 16.000 euros más con relación a los que recibía antes de ser concejala de Deportes.

La sentencia recuerda que la legislación impide que la adquisición de la condición de no adscrito por parte de un concejal no puede suponer una mejora de su estatus, suponga un incremento o mejora de su estatus, en el que incluye los beneficios políticos y económicos, ya que de producirse esa situación existiría un caso de transfuguismo. El fallo advierte que la Ley, al referirse a los emolumentos de los ediles que salen de su grupo político, que “tras ese abandono y consiguiente pase a la condición de concejal no adscrito no puede aumentarlos como contraprestación”.

La sentencia destaca además que esta prohibición “afecta a los cargos concedidos por decisión discrecional del alcalde”, entre los que menciona “ser designado teniente alcalde e integrarse en la Junta de Gobierno”, así como los cargos por delegación del alcalde y “la asunción de cualquier otro cargo político de carácter discrecional”, aspectos de los que resalta que están respaldados por sentencias del Tribunal Constitucional.

Según la juez, las resoluciones de la alcaldesa, Inés Rey, mediante los que Martínez entró en el Gobierno local y asumió la Concejalía de Deportes “suponen que la concejala no adscrita asume nuevos cargos económicos con incremento de sus retribuciones, por lo que procede declarar la nulidad de las mismas”. También recuerda que sentencias del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana indican que la anulación de este tipo de nombramientos implican “la devolución de las sumas percibidas”, por lo que el Concello debe cuantificar las sumas que tendrá que recuperar.

Marea Atlántica decidió recurrir el nombramiento de Martínez como integrante del Gobierno local al entender que se había vertido en una tránsfuga, por lo que en su recurso hizo referencia al acuerdo alcanzado por los partidos políticos sobre esta cuestión. “Siguiendo el pacto antitransfuguismo, este tipo de concejales que abandonan su partido de origen no podrán entrar a formar parte de gobiernos y asumir responsabilidades de gestión”, declaró entonces la portavoz de Marea, María García.

También acusó a Martínez de “secuestrar” el acta de concejala que había conseguido mediante las siglas de Ciudadanos y calificó de “completamente ilegal” su comportamiento. La iniciativa tomada por el PSOE para integrar a Martínez en el Gobierno local fue tachada además de “poco ética” y con escasos resultados, ya que no proporcionó a los socialistas la mayoría en la Corporación y además le enfrentó con Marea Atlántica y BNG, los grupos políticos que hicieron posible la investidura de Inés Rey como alcaldesa. “Es un signo de debilidad y es ilegal”, manifestó María García.

El Ejecutivo local analiza si recurrirá el fallo y mantiene que el fichaje de Mónica Martínez no fue transfuguismo

El Gobierno local declaró tras conocer la sentencia que la está estudiando y que analizará la posibilidad de presentar un recurso, ya que mantiene que la incorporación de Mónica Martínez al Ejecutivo como concejal de Deportes no constituye un caso de transfuguismo. Inés Rey anunció el cargo de Martínez en septiembre de 2020, a los tres meses de que se diera de baja de Ciudadanos, partido con el que obtuvo representación en la Corporación municipal.

Marea Atlántica, que se opuso al nombramiento de la edil y denunció su comportamiento en el juzgado como una práctica “tránsfuga” —también en intervenciones en los plenos municipales—, aplaza a hoy una valoración más extensa del dictamen judicial, aunque ayer adelantó que la sentencia anula una decisión “que lleva la firma de la alcaldesa” y que se produce “por primera vez sin necesidad de que hubiera cambio en la Alcaldía”.

El grupo municipal del PP, crítico también con el nombramiento de Martínez en su día, se remite a hoy para evaluar el fallo del juez y la repercusión que puede tener en el equipo de Gobierno de Inés Rey.

Francisco Jorquera, portavoz del BNG, considera tras el fallo que la incorporación de Mónica Martínez al Gobierno local no es un ejemplo de “política edificante”. “Inés Rey tiene que asumir ahora su responsabilidad por haber adoptado en su momento una decisión que vuelve a sumir al Gobierno local en la inestabilidad. Estamos ante un nuevo episodio de una ya interminable lista de ceses, renuncias y retiradas de competencias. Una muestra más de que, al contrario de lo que prometió la alcaldesa al principio de su mandato, este no es en absoluto el mandato de la estabilidad, sino todo lo contrario”, comenta Jorquera, que concluye: “A Coruña no merece esto, merece políticas serias”.

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