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La Opinión de A Coruña

Accidente mortal en Sanxenxo

El GPS del compañero de Juan Tábara revela que estaba en la zona de protección del baño

El dispositivo de Quique Vila, que nadaba por delante de Juan Tábara, indica que recorrió 169 metros en sentido oblicuo a la playa, cuando el límite para las naves son 200 metros

Recorrido de Quique Vila en Silgar, según su GPS. La línea amarilla que sale de la playa indica el punto donde recogió a Juan Tábara tras ser golpeado por la lancha. La Opinión

Juan Tábara, el oftalmólogo residente en A Coruña que falleció el pasado viernes al ser arrollado por una embarcación deportiva cuando nadaba en la playa de Silgar, en el municipio de Sanxenxo, se encontraba dentro de la franja de protección para los bañistas, establecida en 200 metros. Así lo refleja el GPS del reloj deportivo que llevaba Quique Vila, el amigo de Tábara que nadaba por delante de él, en el que quedó registrado que recorrió 169 metros desde la orilla de la playa hasta que fue avisado de que su compañero había sido alcanzado. El gráfico que reproduce el recorrido efectuado muestra que este se realizó en sentido oblicuo a la playa, de forma que la distancia a la costa sería inferior a los 169 metros nadados por Vila.

El aparato muestra el giro realizado por Vila para recoger a Tábara, así como el posterior desplazamiento en una embarcación hasta el puerto de Sanxenxo. una línea amarilla que aparece en el gráfico marca la distancia a la que se produjo el accidente con respecto a la orilla.

Esta circunstancia también se podrá constatar con el GPS del reloj deportivo que también llevaba Tábara, que ya se encuentra en poder de la Guardia Civil, encargada de la investigación del accidente. Aunque los agentes aún se encuentran trabajando en la obtención de los datos necesarios sobre el lugar en el que se produjo el accidente y la velocidad a la que se desplazaba la lancha, el Juzgado de Instrucción número 3 de Cambados ha recibido ya un primer atestado en el que se informa del fallecimiento de un bañista tras ser supuestamente golpeado por una embarcación.

Ampliación del atestado

Una vez que concluyan las actuaciones que esclarezcan lo sucedido, la Guardia Civil enviará una ampliación del atestado inicial. Aunque el juzgado todavía no ha llamado a declarar a ninguna persona implicada en el suceso, algunas de ellas sí lo hicieron ante los agentes, como los tripulantes de la embarcación, una lancha de motonáutica que participa en competiciones deportivas, quienes aseguraron que no se dieron cuenta de haber arrollado a Tábara y que solo tuvieron noticia del accidente cuando fueron alertados del mismo desde tierra.

Las pesquisas se centran ahora en determinar si el fallecido se hallaba a menos de 200 metros en línea recta de la playa, ya que esa distancia es la fijada como límite para la entrada de embarcaciones en las zonas de baño. Aunque es obligatoria la colocación de balizas que adviertan a los navegantes sobre esa distancia, habitualmente no se instalan hasta que comienza la temporada estival, pero los pilotos de los navíos están obligados a conocer que no deben sobrepasar ese umbral.

También deben averiguar los agentes del instituto armado si la lancha se desplazaba a una velocidad inadecuada para el lugar en el que ocurrió el accidente, ya que algunos testigos declararon que navegaba a una velocidad alta, a pesar de que en las zonas de baño está limitada a tan solo tres nudos.

Además de los GPS de los dos nadadores, la Guardia Civil cuenta con la ayuda del que también posee la embarcación deportiva, que revelará todo su recorrido. Tábara era un deportista experimentado y había nadado en ocasiones anteriores en la ensenada de Sanxenxo. Sus allegados destacan además que tomó todas las precauciones necesarias, ya que llevaba un gorro de baño reflectante y arrastraba una boya que advertía de su presencia en el agua.

A pesar de estas medidas de seguridad, los ocupantes de la lancha no le divisaron, por lo que recibió un golpe mortal que tampoco dicen haber apreciado esas personas, a las que se les comunicó ese hecho una vez que llegaron al puerto deportivo de Sanxenxo.

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