Quien pasea desde hace unos días por la calle Franxa, en pleno centro de la ciudad, quizá se haya sorprendido por un extraño chorro de agua que emana de la piedra de un escalón, el de un portal ubicado delante del Conservatorio de Danza. Parece que la pequeña fuga de agua, continua y sin pausa, sale de la piedra, no de una tubería rota o una canalización defectuosa, que en caso de ser el motivo del chorro, no son visibles desde la calle. La oportuna ubicación de la reja de una alcantarilla frente al portal ayuda por suerte a que el agua no desborde por la calle. En momentos de silencio, sobre todo de noche, el rumor del chorro es la suave banda sonora de A Franxa.