Las buenas intenciones no siempre conducen a finales felices. Que se lo digan al académico y escritor Arturo Pérez-Reverte, que respondió una misiva a un recluso que contactó con él, por el mismo medio, desde la coruñesa cárcel de Teixeiro. La epístola, sin embargo, le fue devuelta, al no figurar, en palabras del mismo escritor, el remitente en el sobre. El escritor denunció el hecho en Twitter, donde tildó al funcionario de “imbécil” e “incompetente”. Está por dilucidar los motivos de tal proceder, pero, quien afinó el ojo, pudo notificar que en el sobre retornado figuraba el topónimo La Coruña, una deturpación a la que muchos achacan jocosamente las razones del repudio.