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La Opinión de A Coruña

El Puerto demolerá la cantina, los silos y un local para abrir Calvo Sotelo a los peatones

Prevé que las obras estén finalizadas a principios de otoño | Trasladará el ‘parking’ de trabajadores y pavimentará el firme

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El Puerto de A Coruña demolerá la cantina, los silos y un local para abrir Calvo Sotelo a los peatones Carlos Pardellas

El presidente de la Autoridad Portuaria de A Coruña, Martín Fernández Prado, ha anunciado esta mañana que, “a principios de otoño o finales de verano” prevé que esté abierto al uso peatonal el muelle de Calvo Sotelo. Por motivos de seguridad, solo estará permitido el acceso durante el día y, por la noche se cerrarán las puertas, de modo que solo podrá entrar a las instalaciones portuarias personal autorizado, que tendrá que usar, como hasta ahora, una tarjeta para desbloquear el torno.

El inicio de estas obras está pendiente de que el Concello conceda la licencia a la empresa Oleosilos de Galicia para que pueda demoler los silos metálicos del muelle. Los silos de hormigón quedarán en pie, formando parte del paisaje portuario. Fuentes municipales comentaron ayer a este diario que el Concello informó ya favorablemente a la solicitud de permiso, aunque es necesario que complete la documentación necesaria para su concesión definitiva, como los certificados de los suministros de electricidad, gas, telecomunicaciones y agua. Fuentes municipales indicaron también que, tan pronto como reciban esos informes, “la autorización sería inmediata”.

Una vez que se puedan retirar los silos metálicos, el Puerto acometerá también el derribo del local social —que actualmente tiene actividad y que será trasladada a otra instalación— y también el de la cantina, que está sin uso, para poder pavimentar y abrir el muelle de Calvo Sotelo.

La entrada se realizará por la plaza de Ourense y, salvo días en los que haya escalas múltiples de cruceros o maniobras portuarias que exijan acotar el espacio, estará abierto a su uso peatonal, pero también a propuestas lúdicas, deportivas y culturales. La nave de 8.000 metros cuadrados que tiene TMG en este enclave y que quedará vacía, estará disponible, según aseguró Fernández Prado, para su alquiler y para la realización de iniciativas como conciertos.

Las obras tienen un plazo de ejecución de “unas semanas”, ya que además de la demolición de los silos, la cantina y el local social, es necesario pavimentar, retirar algunas de las vallas portuarias, y retranquear otras hacia la rotonda frente al acceso a la zona pesquera, para conseguir un espacio diáfano. Por ahora, se mantendrán las grúas portuarias —una de ellas, la cedió el Grupo Pérez Torres a la ciudad, la otra, que está todavía en funcionamiento, seguirá en su enclave hasta que las partes lleguen a un acuerdo, tanto si es para mantenerla como si es para retirarla— y, desde la plaza de Ourense se podrá ver el mar y el castillo de San Antón. También se podrá acceder a los muelles de Trasatlánticos y de la Batería. En total son 50.000 metros cuadrados más que se pondrán a disposición de los vecinos y que se suman a los otros 50.000 que se liberaron en los muelles de Trasatlánticos y de la Batería.

“En la medida en que podamos, vamos a ir abriendo el puerto a los ciudadanos”, concluyó ayer Fernández Prado, en referencia a que, por ahora, no hay acuerdo entre las administraciones para la transformación de la fachada litoral de la ciudad y el futuro de los muelles cuando ya no tengan actividad portuaria. “A mí me gustaría estar urbanizando ya”, comentó Fernández Prado, que aseguró que, en estos tres muelles interiores, hay espacio “para jardines, para equipamientos... para todo”.

Marea Atlántica explicó ayer que la apertura del muelle de Calvo Sotelo era “una nueva prueba de que los terrenos portuarios ya pueden tener un uso público y ciudadano, sin necesidad de nuevos trámites y sin hipotecar quince millones de euros de los presupuestos municipales”. Marea Atlántica defiende que “no es preciso desafectar ni enajenar los muelles” para que puedan tener un uso público sino que lo único que se necesita es “voluntad política”. Tanto Marea como la Autoridad Portuaria hicieron referencia a la exposición de Peter Lindbergh impulsada por Marta Ortega, en el muelle de la Batería.

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