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La Opinión de A Coruña

Roy Galán | Escritor e ‘influencer’, estará este jueves en el Ágora

“Reflexionar sobre la identidad no es de ‘maricas’ y feministas: es una reflexión de toda la humanidad”

“Una violencia tan atroz como la del ‘caso Samuel’ nos interpela; hay un dolor histórico y la base de la LGTBIfobia sigue existiendo”

El escritor e ‘influencer’ Roy Galán, que estará el jueves 19 en el Ágora. | // LA OPINIÓN

Roy Galán (Santiago de Compostela, 1980), autor de novelas y ensayos, reflexiona en su obra publicada y en las redes sociales acerca de la identidad, la masculinidad, el feminismo y la defensa de la comunidad LGTB. Este jueves 19 de mayo, a las 20.30 horas, tendrá un encuentro con sus lectores en la biblioteca del Ágora, como parte de las actividades del Corufest.

Entre sus últimos libros están (h)amor 3: celos y culpas (2021) y Los amores (2020), en el que reflexiona sobre el amor romántico. Ya lo había hecho anteriormente.

En diferentes relaciones me he dado cuenta de que había algo que no nos contaban del todo, y mucho que indagar. El amor romántico me parece un terreno que hay poner en duda todo el rato. Lo habitamos de oídas, habiendo visto películas... Todo esto tiene que ver con romper expectativas: cuanto más seamos capaces de ampliar márgenes de lo que nos han contado que es el amor, será más fácil habitar los focos de frustración, insatisfacción, violencia.

¿Y cuál es su enfoque?

En mi último libro he tratado de hablar de todos los amores, no solo el romántico, y ponerlos al mismo nivel que el de pareja. Si somos capaces de diversificar el amor, si el de pareja falla, podremos vivir con ello.

¿Cuál es la clave para una aproximación sana al amor?

Es la gran pregunta. Reflexiono mucho sobre eso, y aunque sea muy difícil ponerlo en práctica, yo diría que amar es sobre todo respetar lo que es la otra persona. Habría una parte de cuidados y una parte de respeto. Encontrar la línea entre ambos es el reto. La libertad suficiente para que la otra persona sea, y el cuidado suficiente para que se quiera quedar.

En 2020 publica Fuertes, sobre la masculinidad. ¿Cómo vive este tema en la niñez, adolescencia...?

La misma expectativa del amor romántico también ocurre con el género. Nunca cumplí con lo que se supone que debía ser el hombre de verdad: me sentí como un hombre defectuoso, fallido. Jugaba con muñecas, tenía más amigas que amigos, me perforé el lóbulo e la oreja, tenía pluma, me gustaba leer y no jugar al fútbol... Gracias a acercarme a los estudios de masculinidades del feminismo comprobé que esto era una estructura y que no había nada raro o malo en mi forma de ser hombre, que hay tantas como hombres.

¿Por qué cree que hay que reflexionar sobre el concepto?

No solo es que cause sufrimiento, incomodidad o violencia a los hombres que no cumplen con la idea de lo que se supone ser hombre, sino que ninguno la cumple. Causa problemas a los hombres prototipo, los que cumplen la norma.

Las tasas de suicidio son más altos para los hombres.

Desde alguno de los frentes neomachistas se esgrime el argumento de los suicidios si hay una noticia de violencia de género, como una competición del dolor. Creo que hay que hablar de por qué sufrimos los hombres. Está íntimamente relacionado con la masculinidad, con lo que nos han enseñado a ser. Los hombres acuden menos al médico, no piden ayuda. Tiene que ver con la enseñanza de ser proveedores, de poder con todo, de asumir riesgos... Correr con el coche o saltar de un balcón son demostraciones de la masculinidad que ponen en riesgo la salud de los hombres, y llegar a acabar con la propia vida puede ser por una falta de herramientas emocionales. Es complicado sacar a una persona del yo. Dicen “yo soy así”, “yo no soy un hombre que hable de sus emociones, yo soy frío”, y no se ve que algo es aprendido de manera colectiva y es estructural.

¿Y cómo responde al que asocia a la masculinidad valores positivos, como la valentía?

Se trata de ampliar los márgenes, no tomarnos tan en serio ese lugar, y que no nos molesten otros. ¿Ser fuerte es positivo? Sí, si luego puedes demostrar tu vulnerabilidad. Y no es nada transformador decirle a la gente cómo se tiene que comportar a través de pedagogías de la culpa. Clara Serra señala que es más transformador el deseo. Decirle a la gente que la masculinidad hegemónica es terrorífica y tienes que cambiarla no es transformador. Tienes que dar nuevas formas de habitar.

¿Este tipo de debates llegan a la sociedad en general?

Esto tendría que tener una vocación popular y transformadora, y salir de los circuitos de siempre. Estas reflexiones interpelan a toda la humanidad. Muchas veces se pone el peso de la identidad en la realidad trans, pero es una pregunta colectiva. Esto no es una cosa de maricas y feministas (ríe), es para todos. Profundizar sobre lo que nos atraviesa va a repercutir en tu vida. El pensamiento es transformador para tu vida y tus relaciones. En internet empleo un lenguaje muy sencillo y aprovechando dispositivos del mainstream para colar el mensaje.

Este Corufest está dedicado a la figura de Samuel Luiz. ¿Cómo ve el movimiento que se desencadenó a partir de su muerte?

Cuando la violencia aparece de manera tan atroz nos interpela. Hay un discurso que trata de hacer ver que “aquí esto ya no pasa”, y que es una manera de desactivar determinadas reclamaciones, pero hay un dolor histórico. La base de la LGTBIfobia sigue existiendo y tiene que ver con la educación. Creo que no se puede hablar de homofobia sin hablar de masculinidades, y por eso me parece tan importante la alianza entre el feminismo y la lucha LGTBIQA+. Da igual si eres o no maricón, el problema es parecerlo: en la sociedad que habitamos, parecerlo es una pregunta al resto de hombres, que muchas veces se contesta con violencia. De nada servirá que nos alegremos por un sistema cada vez más punitivista o mayores penas de cárcel. Eso solo habla de fracaso como sociedad en la educación.

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