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La Opinión de A Coruña

A juicio por tentativa de homicidio el hombre que arrolló al dependiente de una gasolinera tras irse sin pagar

El coche era robado y no tenía carné | La Fiscalía pide 9 años de cárcel y varias sanciones por robo, estafa y conducción ilegal

Sede de la Audiencia Provincial en A Coruña VICTOR ECHAVE

La Fiscalía ha solicitado una condena de nueve años de prisión para un hombre que arrolló a un operario de una gasolinera con un coche que acababa de robar y tras tratar de huir del lugar sin abonar el importe del combustible que acababa de repostar. Todo ello, sin disponer de permiso de conducir. El fiscal imputa al procesado los delitos de homicidio en grado de tentativa, robo, estafa y conducción ilegal.

Los hechos se remontan a febrero de 2020, cuando el acusado concertó una cita con el propietario de un Wolkswagen Golf para interesarse por el vehículo. Tras intercambiar algunos mensajes telefónicos, el procesado y el vendedor del coche, por el que pedía 8.500 euros, concertaron un encuentro en el aparcamiento de una superficie comercial del Polígono da Gándara, en Ferrol.

Cuando el acusado le pidió al vendedor probar el automóvil, y antes de que el propietario pudiese subirse al asiento del copiloto, el primero arrancó el coche bruscamente y abandonó el lugar. La Fiscalía destaca que el acusado no disponía de permiso de conducir. Tras robar el vehículo, el procesado se dirigió a una gasolinera de A Laracha con el objetivo de repostar 50 euros de gasolina, “sin que el procesado tuviese intención alguna de abonar ese importe”, según consta en el escrito de Fiscalía. Los responsables de la gasolinera, no obstante, pidieron al hombre que abonase el importe antes de suministrar la gasolina. Lo hicieron al darse cuenta de que el procesado “no conocía bien los mecanismos del vehículo” y no sabía abrir el depósito de combustible, lo que levantó las sospechas de los trabajadores de la gasolinera. Al no tener intención de pagar el combustible, el acusado abandonó la gasolinera dispuesto a encontrar otra en la que lograr su propósito.

Lo hizo solo dos kilómetros más tarde. El procesado accedió a la segunda gasolinera con el coche robado de nuevo sin intención alguna de pagar el combustible. El empleado de la gasolinera, en este caso, sí le suministra la gasolina. Nada más cerrar el depósito, “el procesado arranca bruscamente y abandona la gasolinera sin pagar la gasolina”, y en un principio se  encaminó hacia A Laracha pero después cambió de sentido hacia Carballo, lo que le hizo pasar de nuevo por delante de la gasolinera en la que acababa de robar. El operario que le había servido el combustible, al ver acercarse de nuevo al vehículo, increpó al acusado desde la gasolinera, lo que hizo que el acusado cambiase el rumbo bruscamente y penetrase de nuevo en la gasolinera para atropellar al empleado. “Al verlo allí de pie, lejos de esquivarlo o frenar el automóvil, acelera el coche que conducía consciente de que era inevitable arrollarlo”, reza el escrito. Tras atropellar al trabajador, que quedó tendido en la plataforma de repostaje, el procesado se dio a la fuga, desentendiéndose del estado del hombre al que acababa de atacar. La pena impuesta es de nueve años por homicidio en grado de tentativa, diez meses de multa diaria de 10 euros por el robo del coche, otros tres de sanción de la misma cuantía por estafa y seis más de prisión por conducción ilegal.

Fruto del atropello, el empleado de la gasolinera sufrió heridas de gravedad que le dejaron varias secuelas, entre las que se cuentan fracturas en cadera, radio, fémur, lo que redundó en una “pérdida temporal de la calidad de vida grave” para el afectado. El atropello acarreó al trabajador secuelas como la limitación de la movilidad en la muñeca, el brazo y la cadera, además de cicatrices, lesiones y una cojera en la pierna izquierda, además de la “pérdida de la capacidad de llevar a cabo una parte relevante de sus actividades”, como las labores del hogar, vestirse, ducharse o caminar más de 500 metros sin dolor.

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