El emprendimiento no tiene edad y los escolares de A Coruña que han participado este curso en el Proxecto Semente demostraron ayer en la plaza de María Pita que cualquier proyecto empresarial puede ser válido sin que importe la fecha de nacimiento de sus impulsores. En la presentación de sus iniciativas fueron recibidos por el concejal de Educación, Jesús Celemín, quien preguntó a los estudiantes si sabían quién era él. Algunos probaron a dar con la respuesta correcta. Pero el edil, al presentarse, prefirió darse a conocer no como el responsable de Educación, sino como la persona que había dado licencias a los chavales para llevar a cabo sus proyectos.