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La Opinión de A Coruña

Examinarse del carné pese a tenerlo

Los venezolanos residentes en Galicia deben hacer las pruebas del permiso de conducir al haberse suspendido hace más de un año el canje que se hacía con el que obtuvieron allí

Rocío Ruiz, presidenta de la Hermandad Venezolana de Galicia, muestra su carné de conducir español a bordo de su automóvil. | // CARLOS PARDELLAS

Muchos países del mundo mantienen convenios con España para el reconocimiento de los respectivos permisos de conducir de las personas que deciden establecer su residencia en este país. Los de los países de la Unión Europea son aceptados sin más trámite que el de canjearlos de forma automática mientras que para otros países, entre ellos los sudamericanos, que cuentan con numerosos de sus ciudadanos viviendo en España, se establecen algunos requisitos. “Para los vehículos pesados se les hace una prueba de capacitación en algunos casos, también se exige que el permiso esté en vigor y que lo hayan obtenido allí, de forma que sea antes de su residencia en España”, explica Victoria Gómez, jefa provincial de Tráfico.

Pero uno de los países con mayor número de sus nacionales en España, Venezuela, tiene interrumpido desde marzo de 2021 el convenio que estaba en vigor desde 2005, lo que impide efectuar el canje de los permisos de conducir. Gómez atribuye este problema a que las autoridades venezolanas cambiaron la forma de expedir los permisos sin comunicarlo ni negociarlo con España, por lo que “la única vía que tienen es sacarse el carné”, ya que la paralización de los canjes se produjo “de un día para otro e incluso afectó a los que estaban en trámite”. Esta situación afecta a las 40.028 personas con nacionalidad venezolana residentes en Galicia, de las que el 60% tienen también la española. En la provincia de A Coruña son 17.167 y en la comarca coruñesa 5.921.

“Nos afecta muchísimo porque es una herramienta para poder incorporarse al sector laboral”, comenta Rocío Ruiz, presidenta de la Hermandad Venezolana de Galicia, sobre lo que supone no poder canjear el permiso de Venezuela. Destaca que muchas de las personas que buscan un empleo tratan de hacerlo en el sector de reparto a domicilio, por lo que el carné les resulta imprescindible pero el coste de obtenerlo en España es mucho más elevado que en Venezuela.

Ruiz señala que el director general de Tráfico, Pere Navarro, intenta que el Instituto Nacional de Tránsito Terrestre de Venezuela admita que se añada una prueba teórica en España a los requisitos que se exigían anteriormente para el canje, pero advierte que “es complicadísimo comunicarse con las instituciones de Venezuela”, de las que dice que en la actualidad “la pelota está en su tejado”, por lo que la hermandad trata de que un consulado venezolano medie en este conflicto.

“Yo le digo a todo el mundo cuando llega aquí que saque el carné, porque lo va a pagar con lo que se va a ahorrar con las multas”, destaca Ruiz, quien además recuerda que en Venezuela los coches son automáticos y en España hay que adaptarse a los de cambio manual. Reconoce además que aquí las normas de tráfico “son mucho más estrictas y hay muchas más señales”, por lo que la hermandad que preside está de acuerdo con la exigencia de una prueba teórica.

Silvia Vázquez, vicepresidenta de la Asociación Provincial de Autoescuelas de A Coruña, confirma que estos centros tiene de forma regular a venezolanos entre sus clientes y que el motivo es generalmente laboral. “Dicen que en su país el proceso es muy diferente porque no es tan exigente y realmente tienen carencias, ya que no son solo los malos hábitos de la conducción, sino que allí no hay tantas señales y las normas no son tan estrictas”. Según explica, las personas que llegan con carné de Venezuela “no tienen un proceso tan largo como una persona que empieza de cero porque ya saben manejar la máquina, pero necesitan unas prácticas de circulación para aprender a colocarse en el carril adecuado, adaptar la velocidad a las circunstancias de la vía, girar una glorieta...” .

“El que aprueba el examen en España es que sabe conducir”

Los ciudadanos de los países europeos, incluso de aquellos que no pertenecen a la UE, no acostumbran a requerir los servicios de las autoescuelas cuando se instalan en España y simplemente canjean sus permisos, afirma Silvia Vázquez. La vicepresidenta de la Asociación de Autoescuelas señala sin embargo que sí lo hacen los procedentes de países sudamericanos, quienes solicitan hacer prácticas “porque hay diferencias con respecto a España y las normas no son tan estrictas”. Para Vázquez, “aquí es un proceso muy completo, el que aprueba el examen en España es que sabe conducir”. Aunque a los sudamericanos les sorprende la exigencia que existe en España, “en general lo agradecen porque algunos no se atreven a conducir y se dan cuenta de que tienen carencias”. Otros migrantes a quienes les cuesta más trabajo obtener el carné son los africanos, “pero no por el idioma, porque en la parte teórica se implican mucho y son muy trabajadores, pero la circulación les da más problemas”.

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