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La Opinión de A Coruña

Caza de moscas en Os Castros

Vecinos se quejan por plaga de insectos en la avenida de Oza y exigen medidas - Biólogos la achacan a las altas temperaturas y la humedad

Moscas, ayer, en avenida de Oza. | // CARLOS PARDELLAS

Un paseo por la avenida de Oza, en Os Castros, es suficiente para ver a gente dando manotazos o fumigando para hacer desaparecer las moscas. Es un problema de todos los años. Pero parece que cada vez va a más. O así lo cuentan comerciantes y vecinos, hartos de convivir con estos insectos. “No hay manera de quitarlas. Estoy con el ambientador por la tienda, como si fuese el botafumeiro, pero nada. Y nadie nos da una solución”, se quejan en la pastelería Suevia, en la que los clientes tienen que lidiar con las moscas.

Los afectados se han puesto en contacto con el Ayuntamiento y llaman constantemente al 010, pero de momento “nadie hace nada”, lamentan. Todos ellos exigen al Concello “medidas” para pone fin a esta situación. Fuentes municipales señalan que el foco podría estar en los árboles de la calle, pero no informan de si se va a realizar alguna actuación al respecto. “También nos han dicho que puede ser por los contenedores o por los perros que hacen pis en algunas zonas de la calle”, cuenta una trabajadora de Calzados Yolanda, que cada mañana, junto a una compañera, tiene que salir a fumigar porque tienen un árbol en la puerta lleno de estos pequeños insectos. “Es horrible. Parece que en cualquier momento te las vas a comer. Como tenemos la puerta abierta, están entrando todo el rato”, detalla.

La bióloga Yasmina Martínez comenta que “lo que seguramente haya influido es tanto el aumento de las temperaturas en los últimos días como la humedad, que aumenta con las lluvias”. “Estos dos factores en conjunto suele influir positivamente en la proliferación de este tipo de insectos”, aclara.

La plaga, explican los vecinos, parece difícil de exterminar. La pastelería Suevia lleva “años” lidiando con este problema, que se acentúa en verano. Las altas temperaturas suelen atraer a estos bichos, que además se reproducen en meses cálidos. Pero los trabajadores de este establecimiento creen que hay otros motivos que hacen que las moscas sean ya vecinas de Os Castros. “Desde que plantaron los árboles, nadie ha venido a podarlos. Además, tampoco limpian la calle”, critican.

Un vecino de la zona, que vive en el décimo piso, no puede ventilar “más de media hora” o dejar las ventanas abiertas porque se le llenan las estancias de moscas. Y así, muchas más historias de comerciantes y residentes que están a la caza de estos insectos, aunque su objetivo es eliminar el foco que los atrae. “Hagamos lo que hagamos, vuelven a aparecer”, concluyen.

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