El paro de camioneros convocado por la asociación minoritaria Plataforma Nacional para la Defensa del Transporte de Mercancías paralizó la ciudad en marzo, con un seguimiento que llegó a ser mayoritario y dejó a los polígonos y supermercados sin suministro y al puerto sin actividad. Esta agrupación realizará una consulta este domingo para plantear la posibilidad de un nuevo cierre, sin fecha, aunque algunos sitúan la semana que viene. Entre los camioneros coruñeses no hay planes cerrados para incorporarse, pese a que arrastran problemas desde el anterior paro y otros se agravan, especialmente el precio del gasoil.

“Con un paro no consigues nada, estamos en contra de hacerlo”, opina Lucía Loureiro, vicepresidenta de Acotrades, que agrupa a 250 socios que se detuvieron masivamente en la parte más intensa del cierre patronal de marzo. Considera que en los últimos meses las autoridades ya han tomado medidas para ayudar al sector, aunque ahora “hay que aplicarlas”. Un ejemplo es el baremo para imponer sanciones a los proveedores que paguen más de 60 días. No todas las empresas aceptan los cambios de las reglas del juego, pero, indica la vicepresidenta, “no es un problema generalizado”.

Donde sí se están encontrando problemas es en la inflación, en especial en el precio del combustible, pero también en otros suministros necesarios, como las ruedas. “Sube todo”, resume Loureiro. Desde Acotrades apuestan por la “negociación” con las autoridades para prolongar la rebaja de 20 céntimos en el precio del combustible hasta final de año y lograr otros 20 más para los transportistas. La organización también reclama revisar la cláusula de actualización del precio del transporte para que el combustible pase a computar como el 40% de los costes, frente al 30% actual, puesto que esto sería un cálculo “más real”.

Juan Ramón Torres Varela, presidente de la cooperativa Codebas, una de las que paralizaron el puerto en marzo, cree personalmente que “no habría que parar”, pero matiza que “oficialmente” no tiene noticias de que vaya a haber paro. Los camiones del puerto volvieron a trabajar tras un acuerdo de revisión de precios con los clientes y el transportista considera que en general se están cumpliendo, “aunque es relativo, depende de cada empresa”.

Gasoil e intermediarios

Para Torres Varela, como para el sector en general, la bestia negra es el incremento del precio del combustible. “Es lo que está llevando al paro”, considera, pues “no puede subir de una semana para la otra 20 céntimos. Las petroleras no sé si juegan a especular, y también arrastra otros costes como las ruedas. La subida es muy fuerte y a los clientes les cuesta aceptar que hay que repercutirlo. Si se arregla el problema del combustible, el transporte no para”.

Para este camionero, el segundo gran problema son “los intermediarios”, de los que considera que hay demasiados en la cadena y que se llevan márgenes demasiado elevados, aunque confía en que la Xunta legisle para controlar el mercado.

Precisamente con la Xunta se reúne hoy la patronal Ascentra, que pedirá más apoyos al sector del transporte. El presidente, Belarmino Torrente López, piensa que el sector “cada vez va a peor”, y, aunque unirse a un posible paro dependería de la votación de los asociados, cree “vamos a parar solos”, sin convocatoria, por el aumento de los costes.

“Estamos rondado a 85 y 95 céntimos por kilómetro, algunos a un euro”, indica, “y tendríamos que estar a 1,53 euros para no perder. Desde el paro, los costes subieron un 10% y con el gasóleo a este precio es inviable trabajar con un camión”. El presidente de Ascentra cree que no se están cumpliendo las medidas prometidas y que los cargadores “hacen lo que quieren” con ellos.