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La Opinión de A Coruña

Un repaso en imágenes al pasado de Monte Alto

José Carlos Alonso publica un libro con fotografías y planos que revelan la historia reciente del barrio y su rápido crecimiento en el siglo XX

Capilla y fortín de San Amaro en 1930. | // ARCHIVO DEL REINO DE GALICIA

El asilo de ancianos de Adelaida Muro, el castillo de San Amaro, la antigua cárcel provincial, la Torre de Hércules, el cementerio, el colegio Curros Enríquez, el Hospital de Caridad, el matadero municipal, las capillas de San Roque, San Juan y Atocha, la ermita de San Amaro, las instalaciones militares y las llamadas cerdópolis o cochinópolis son algunos de los retazos de la historia reciente del barrio de Monte Alto que aparecen recogidos en la última publicación de José Carlos Alonso, que se encuentran a la venta en las tiendas Telocompro.

Hasta el momento, su labor de recopilación de imágenes y planos sobre el pasado de A Coruña se había limitado a la zona de As Xubias, Os Castros, A Gaiteira y O Castrillón, ya que desde su infancia reside en esta parte de la ciudad. Se decidió por ampliar el foco de su trabajo al constatar que “hay otros barrios que tienen también mucho carácter, elementos singulares y sobre los que se pueden encontrar materiales de trabajo”.

Club del Mar de San Amaro en 1968. JESÚS LOMBARDÍA

Fue así como apostó por indagar sobre Monte Alto y comenzó a recopilar fotografías propias y ajenas, así como planos antiguos. El contenido de lo que pretende que sea el primer libro sobre el barrio son vistas y edificios, ya que una segunda publicación se dedicaría a fotografías tomadas por los vecinos de la zona, al igual que hizo con su barrio, ya que considera que son las “más entrañables”, aunque para ello precisa la colaboración de los habitantes de Monte Alto.

Uno de los descubrimientos más curiosos realizados por Alonso durante sus pesquisas son los planos de las cerdópolis o cochinópolis, unas instalaciones destinadas a albergar a los numerosos cerdos que a finales del siglo XIX y principios del XX se criaban en las casas de planta baja de los obreros de la ciudad, ya que estos animales les proporcionaban un suministro de carne imprescindible y eran alimentados tan solo con las sobras de las comidas familiares. Pero esta gran población porcina generaba “un problema de higiene tremendo”, destaca Alonso, por lo que las autoridades intentaron crear unas grandes granjas en las que se criaran esos animales y que finalmente no llegaron a construirse.

Vista aérea de Monte Alto en 1971. ARCHIVO DEL REINO DE GALICIA

“Hay planos antiguos militares en los que se ve que el barrio son cuatro casas alrededor de tres capillas”, comenta Alonso sobre el rápido crecimiento que experimentó esta parte de la ciudad, que puede comprobarse al contrastar esos planos con las fotografías aéreas de los años cuarenta y cincuenta que se incluyen en el libro, así como con otras posteriores. “Aunque en un determinado momento llegó a haber bastantes viviendas, se aprecia que las obreras eran de planta baja porque no estaban bien aisladas, de forma que si no estaban bien pegadas al suelo los vientos que vienen del mar las hacían muy frías”, explica el autor del libro sobre las características que tenía Monte Alto en el pasado.

José Carlos Alonso organizó varias exposiciones en el Fórum Metropolitano con el material fotográfico que recogió en los barrios sobre los trabajó inicialmente, pero en esta ocasión descarta hacerlo porque esa iniciativa tuvo que afrontarla con sus propios medios y, además, en Monte Alto no existe una instalación municipal con la suficiente amplitud como para exhibir esas imágenes.

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