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La Opinión de A Coruña

A Coruña se enchufa a la bici eléctrica

La venta de vehículos de dos ruedas con batería se incrementa ante los elevados precios de los combustibles y las ventajas que ofrecen para la movilidad urbana y el deporte

Eliseo Mosteiro, de Ciclos Quintena, con una bicicleta eléctrica. CARLOS PARDELLAS

“El futuro pasa todo por lo eléctrico”, afirma Gustavo Cao, del establecimiento Hércules Bike, sobre la venta de bicicletas en A Coruña, ya que asegura que la de eléctricas “está en aumento constante”. En su opinión, el continuo incremento del precio de la gasolina influye en este fenómeno “porque cualquier crisis beneficia a la bicicleta, y una energética como esta favorece a los medios de transporte alternativos”.

“Cada vez se venden más bicis eléctricas y sobre todo se convierten más las convencionales en eléctricas porque es la forma más económica de conseguirlas”, asegura Alfredo Añón, responsable de Bicioportuna —taller dedicado a esta especialidad—, quien explica que la diferencia de precio entre ambos sistemas se sitúa en unos mil euros porque “una eléctrica mínimamente buena vale sobre 2.500 euros”. Añón considera que la venta de bicis eléctricas “cada vez va a más porque una vez que la pruebas no la dejas”, aunque opina que los precios deberían ser más asequibles.

Eliseo Mosteiro, de Ciclos Quintena, señala que los clientes preguntan mucho por las bicicletas eléctricas y hacen pruebas con ellas, por lo que cada año se venden más, aunque advierte que “el clima afecta un montón, si tuviéramos inviernos más secos muchísima gente apostaría más por usar la bici” y que en el caso de la eléctrica, “que evita tener que pasar por la ducha si se va con ella al trabajo, aún mejor”.

Mosteiro está convencido de que la venta de las bicicletas eléctricas irá en aumento “porque es una tendencia que marcan los fabricantes, si en el catálogo antes había tres modelos de eléctricas y ahora hay veinticinco, está claro cuál es su apuesta”, hasta el punto de que estima que “se lo van a poner más fácil” a quienes las compran para hacer deporte y hacen una considerable inversión en estos vehículos.

El comparador de precios Idealo afirma que la demanda de bicis eléctricas se triplicó en España en el último año, en coincidencia con el aumento del precio de los combustibles, aunque solo el 2% de la ciudadanía la usa como vehículo urbano. La franja de edad con más usuarios es la de 45 a 54 años, según este portal, cuando en Europa es la de 25 a 34 años. En A Coruña, en unos días comenzarán a circular las primeras bicicletas eléctricas del servicio municipal BiciCoruña, en el que serán 172 de las 514 que formarán el nuevo parque.

Para Gustavo Cao, la mayoría de los compradores dedican estas bicis al ocio y solo una minoría a la movilidad urbana “porque la crisis tiene un tiempo de repercusión a largo plazo”, aunque está convencido de que “la gente se va dando cuenta de que el precio del carburante es insostenible para desplazamientos urbanos y que deben hacerlos en bicicleta, primero por la salud y luego por la cuestión económica”. En cuanto a los precios, destaca que “las más económicas están agotadas” y que “por menos de 1.500 euros no hay una buena bicicleta eléctrica”.

El propietario de Hércules Bike prevé que siga la demanda porque en España “el campo de venta es muy amplio y la población se va convenciendo poco a poco de las ventajas de estos vehículos, mientras que en otros países los gobiernos incluso incentivan su uso.

“Hay compradores de todas las edades, pero los que más están entre los 35 y 55 años”, detalla Alfredo Añón, para quien lo más frecuente son las personas “que quieren dejar de andar en coche y al mismo tiempo hacer ejercicio”, aunque reconoce que “muy poca gente la utiliza como medio de transporte”

Afirma además que los comienzos con una bici eléctrica “son mucho más fáciles porque en una mecánica al principio hay que sufrir un poco con las cuestas, mientras que con la eléctrica es solo con el sillín”. El propietario de Bicioportuna desmiente que las eléctricas estén destinadas a aquellas personas que no quieren hacer ejercicio: “el esfuerzo es el que tú quieras, porque si quieres hacerlo haces más con una eléctrica porque pesa más”. No considera que en A Coruña deba haber más compradores de esta clase de bicis por las cuestas existentes en la ciudad, ya que su experiencia le dice que en Madrid “hay muchas más bicis eléctricas que aquí y es más llano”.

Una de las consecuencias de la pandemia ha sido las dificultades para el suministro de toda clase de productos por las dificultades surgidas en el mundo del transporte, a lo que en el campo de las bicicletas se añade el incremento de la demanda. Gustavo Cao admite que hay “problemas con alguna marca”, pero aclara que “con las eléctricas pasó siempre, siempre hubo más demanda que oferta”.

Eliseo Mosteiro explica que en Ciclos Quintena exhiben en la tienda unas 90 bicis convencionales y 15 eléctricas, pero que es imposible contar con todos los modelos o tallas y se ve obligado a solicitarlos a las fábricas, que tardan entre dos y seis semanas en suministrarlas. Aunque no es un plazo excesivo, destaca que, debido a que previamente hay que reunir el dinero y convencer a la familia de la adquisición, “cuando el cliente viene a la tienda quiere la bici ese fin de semana”.

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