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La Opinión de A Coruña

Los dos institutos coruñeses que impartirán el Bachillerato general

Salvador de Madariaga y Menéndez Pidal son los únicos centros que cuentan con esta la modalidad que se estrena en septiembre “con mucho desconocimiento” y dudas

Alumnos del instituto Menéndez Pidal, durante una ‘performance’. | // CASTELEIRO/ROLLER AGENCIA

Desconocimiento. Con esa palabra se resume todo lo que rodea al Bachillerato general, la modalidad que estrenarán este septiembre los alumnos de primero. En A Coruña solo dos institutos impartirán este tipo de Bachillerato: Salvador de Madariaga y Ramón Menéndez Pidal. De momento, la demanda es baja, sobre todo porque, explica Estrella Pérez, la directora del Menéndez Pidal, “los estudiantes tienen miedo porque no saben a qué carreras van a poder optar”.

Esta nueva rama de Bachillerato, que se une a Ciencias y Tecnología, Humanidades y Ciencias Sociales, Artes Plásticas, Imagen y Diseño y Música y Artes Escénicas, está diseñada para atraer a alumnos que busquen una educación más generalista y flexible. Pero hay muchas dudas que hacen que los jóvenes continúen con las modalidades tradicionales. “Hasta que se conozca y se vea que va cuajando, la gente no va a pedirlo”, opina Estrella Pérez, que avanza que en su centro hay una decena de estudiantes que lo han solicitado por lo que “se hará un subgrupo dentro de Humanidades”.

Los docentes, no obstante, aseguran que esta modalidad tiene algo positivo. “Para los que escapan de Matemáticas, esta opción es buena porque solo van a tener esa asignatura en primero, en segundo no y, por lo tanto, no tendrán que examinarse de eso en la ABAU”, informan.

Hay cinco asignaturas comunes que comparten todos los bachilleratos: Educación Física, Inglés, Lengua Castellana Lingua Galega y Filosofía. A partir de ahí, el alumnado que elija Bachillerato General cursará Matemáticas generales (solo en primero), Economía, emprendimiento y actividad empresarial y una tercera asignatura ofrecida por le centro. Hay otras dos optativas más. “Hay gente que tiene clarísimo qué estudiar, ya sea en la Universidad o Formación Profesional, pero otra mucha no o también hay quien se equivoca. Pues esta opción va para esa gente que no lo tiene claro y quiere tener opciones escapando de vías complicadas como las Matemáticas”, resume la directora del Menéndez Pidal.

Está claro que es “un tema muy complejo y una decisión muy seria”, según recordó la presidenta de la asociación de directores de institutos públicos de Galicia, Isabel Ruso. Por eso, muchos centros se quejan de la falta de previsión. “Esta reforma va a tal velocidad que no da tiempo a hablar de ella e informar a los alumnos”, indica Estrella Pérez, quien insiste en que este “no es el Bachillerato de los tontos”. “Parece que tenemos que dominar todas las asignaturas y no. Cada vez estamos más especializados”, reflexiona.

Uno de los problemas con los que se encontraron los institutos fue que “la solicitud de plazas de Bachillerato se cerró antes de conocer esto”, comentó Ruso, por lo que hubo que reorganizarse para llegar a septiembre con las cinco modalidades de Bachillerato perfectamente definidas.

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