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La Opinión de A Coruña

La Xunta autoriza más catas arqueológicas en un terreno de A Maestranza a petición del Concello

La propietaria de los solares donde proyecta edificar inició a finales de 2021 los sondeos en la parcela más afectada por la antigua muralla, donde tendrá que realizar más EPor la otra finca, la empresa ya presentó un estudio de detalle

Pie de foto para la fotografía de Faro. | // FDV

El Ayuntamiento ha solicitado a la Xunta la realización de más sondeos arqueológicos en una de las dos fincas de A Maestranza donde la empresa Lipromo, propietaria de los terrenos, prevé edificar viviendas. Se trata de la parcela en forma de L que está más próxima al Rectorado, en la que a finales del año pasado la constructora inició otras catas por orden de Patrimonio Cultural de la Xunta para determinar si había restos patrimoniales en el solar. Fruto de aquellos primeros sondeos, el Concello dispone de un informe valorativo de los mismos que ha remitido a la Xunta; además, la administración local ha solicitado ahora al departamento autonómico una ampliación de las catas, para la que ya ha recibido autorización.

Apoyado en el estudio de las exploraciones arqueológicas realizadas desde noviembre pasado por Lipromo a través de la empresa Domus Arqueología y en la “planimetría histórica”, el Concello, según fuentes municipales, ha decidido pedir nuevos sondeos a Patrimonio, autorizados tras su correspondiente análisis. De este modo, esta parcela, la 1 del plan especial de A Maestranza, será objeto de catas que pospondrán la elaboración del estudio de detalle que la constructora debe presentar para edificar en el terreno, un documento que necesita primero la aprobación del Concello y después la de Patrimonio.

La solicitud de nuevos sondeos en la misma zona hace pensar que los resultados de los primeros no han sido concluyentes. El Ayuntamiento, a petición de este periódico, ha evitado aportar datos sobre el primer informe.

La Xunta dejó en suspenso hace siete meses su dictamen sobre el estudio de detalle elaborado por Lipromo respecto a las dos parcelas de las que es titular en A Maestranza, que se las compró tras dos subastas fallidas al anterior propietario, el Ministerio de Defensa. Patrimonio le exigió más información sobre los posibles restos arqueológicos en el solar en forma de L, en el que prevé la construcción de un centenar de viviendas, y la reformulación de su proyecto para minimizar el impacto de la construcción sobre la muralla y el conjunto histórico, lo que implicaría la reducción de las alturas y de los volúmenes proyectados para que no afectasen al paisaje.

La empresa revisó su plan y en los meses siguientes trabajó en un nuevo estudio de detalle solo para la otra parcela del ámbito, la 2, que carece de afecciones arqueológicas. El documento fue aprobado la semana pasada por la Junta de Gobierno Local. Con esta medida, Lipromo agilizó la tramitación urbanística de una de las fincas, donde planifica levantar 56 pisos, a la espera de tener las conclusiones de Patrimonio sobre los sondeos arqueológicos realizados en el otro terreno, en el que no se plantea renunciar a la construcción.

Este terreno es objeto de negociación por parte de la empresa y el Ayuntamiento, que a cambio de disponer de su superficie o parte de ella para dedicarla a equipamientos o espacios públicos, estaría dispuesto a permutar la finca por otra ubicada en otra zona de la ciudad en la que la compañía podría edificar sin perder sus derechos reconocidos. De momento no ha trascendido el resultado de las negociaciones.

El estudio de detalle específico de la parcela 2, la que no tiene ninguna afección de la antigua muralla de A Coruña, mantiene la ordenación de volúmenes que se había propuesto en el documento inicial tumbado en 2021: un edificio en forma de Z con cinco alturas y planta baja. Solo habrá un “reajuste” de la altura de la edificación para que se ajuste a la medianera con un edificio colindante, un bloque de viviendas ya construido con forma de U, aunque no se especifica cuánto bajará. Fuentes municipales explicaron la semana pasada que el proyecto llevaría a cabo un retranqueo de unos cuatro metros en relación a la finca de la residencia militar para respetar “la servidumbre de usos y vistas”.

El proyecto inmobiliario de Lipromo en A Maestranza se ha encontrado desde que trascendió con la oposición de grupos municipales como Marea Atlántica y el BNG y de la plataforma cívica Comisión en Defensa do Común. Todos argumentan que la propuesta de ordenación urbanística incumple la protección que deben recibir las antiguas murallas de la Ciudad Vieja en tanto que forman parte del conjunto histórico protegido de rango equivalente a Bien de Interés Cultural (BIC). Parte de la oposición municipal exige también la reversión gratuita de las parcelas vendidas a Lipromo, así como una tercera anexa a las instalaciones de la Sociedad Deportiva Hípica, que a la empresa no le interesó adquirir.

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