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La Opinión de A Coruña

La primera ‘foto’ de la Torre de Hércules

El tímpano de la iglesia original de Santa Bárbara, realizado en la Edad Media, tiene una torre que coincide con el aspecto del faro

Santa Catalina, a la derecha, con la que podría ser una representación medieval de la Torre, arriba. | // C. P.

“Esto no es un descubrimiento ni un hallazgo. Es un reconocimiento, porque no hay nada que descubrir en algo que está a la vista de todo el mundo”, dice el arquitecto y miembro del Instituto de Estudios Coruñeses José Cornide José Ramón Soraluce sobre la torre que acompaña a la figura de Santa Catalina, en el tímpano gótico de la iglesia original de Santa Bárbara y que, fijándose bien, tiene todos los rasgos de la Torre de Hércules en la época medieval, por lo que sería la primera representación del faro en Galicia. No es la primera en la historia, ya que en el mapamundi del Beato del Burgo de Osma hay dos faros, el de Alejandría y el de Galaecia, que es, en realidad, la linterna coruñesa.

Para Soraluce está claro que, en este tímpano de la iglesia de Santa Bárbara —que es anterior al convento, que data del siglo XV—, la inspiración para representar el faro de Alejandría, que acompañaba siempre a la imagen de Santa Catalina, es la Torre de Hércules, aunque este detalle no consta en ninguno de los documentos que ha consultado.

Reconoce detalles en esta representación —en la parte superior del tímpano— del faro que, en la época medieval, estaba ya abandonado y en desuso. Para ver la Torre en el tímpano de la iglesia es necesario fijarse en su base. Está sobre una zona rocosa y tiene una puerta en el centro; subiendo, se pueden ver cuatro ventanas, colocadas en diagonal y una raya inclinada que sobresale entre las ventanas, una clara referencia a la rampa de acceso. Ya en la parte de arriba hay una cúpula y, encima, una veleta, también un pequeño balcón que coincide con la manera de funcionar de la Torre de Hércules, porque, para entonces, las señales marinas se hacían con fuego y la lámpara estaba en ese saliente del edificio y se servía de tres cristales para poder enviar a las embarcaciones información sobre su posición.

La aparición de Santa Catalina en el tímpano —acompañada por la Virgen y el Niño y por Santa Bárbara, que lleva en una mano un libro y, en la otra, la palma del martirio y que tiene su propio torreón porque la encerraron en uno— no es casual.

En el lateral de la Colegiata de Santa María hay una portada entera dedicada a Santa Catalina, en la que se la puede ver con varias ruedas —en el tímpano de Santa Bárbara también está al lado de este elemento de tortura—, ya que fue condenada a morir descuartizada. La tradición cristiana cuenta que un ángel rompió las ruedas y que, por eso, consiguió salvarse.

En la Edad Media, aproximadamente en el siglo XIV, donde ahora está la plaza de las Bárbaras, había un capilla dedicada a Santa Bárbara, unos años después, ya en el siglo XV, un grupo de mujeres creó un beaterio en el que vivían como monjas, aunque no lo fuesen, y esta era su capilla. De este templo original solo se conserva un relieve, que representa el juicio final, y que se puede ver en la plaza y el tímpano gótico de la iglesia en el que está esta representación medieval de la Torre con Santa Catalina, patrona de los intelectuales y símbolo de la erudición.

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