Kiosco

La Opinión de A Coruña

La unidad está lejana en la izquierda de A Coruña

Los conflictos entre las formaciones que integraron Marea Atlántica en 2015 y obtuvieron la Alcaldía dificultan su reencuentro de cara a las próximas elecciones municipales

Asamblea de presentación del manifiesto fundacional de Marea Atlántica, celebrada en julio de 2014 en la rotonda de las Esclavas. | // VÍCTOR ECHAVE

A menos de un año de las próximas elecciones municipales y ocho después de que se pusiera en marcha el proceso que culminó con la creación de Marea Atlántica, las posibilidades de que los partidos y las personas que se integraron en la candidatura que se hizo con la Alcaldía coruñesa en 2015 vuelvan a concurrir de forma conjunta parecen remotas.

La exclusión de las listas de 2019 de algunos de los concejales elegidos cuatro años antes, la ruptura de Silvia Cameán y Esquerda Unida (tres meses antes de las elecciones de 2019 EU declaró a este diario que ya no reconocían a la edil como parte de la formación y Cameán dejó de militar en el partido después de los comicios) y, especialmente, la negativa de Isabel Faraldo a integrarse en el grupo municipal al sustituir a Xiao Varela con el fin de dar visibilidad a Podemos en el Concello, abrieron heridas en este espacio político que por el momento parecen lejos de cicatrizar.

Un encuentro realizado a finales de julio por Podemos de cara a las siguientes municipales contó con la participación de algunos exconcejales de Marea, aunque otros rehusaron asistir. La relación entre ambos partidos, según las fuentes consultadas, es prácticamente inexistente, aunque cuando se produjo la incorporación de Faraldo al Concello había una manifiesta hostilidad porque la nueva concejala hizo pública su decisión de no entrar en el grupo municipal de Marea sin informar previamente a quienes habían sido sus compañeros de candidatura.

Ese hecho hace que en Marea Atlántica se mire con una gran desconfianza cualquier iniciativa que promueva la unidad electoral de ambas fuerzas, ante el temor a una decisión del mismo tipo tras la celebración de los comicios. “Las cosas no están bien, el panorama en A Coruña es complicado pero vamos a intentarlo, si fuimos capaces de hacerlo en 2015 nos toca intentarlo de nuevo”, comenta una fuente de Podemos que apuesta de forma decidida por la convergencia entre las partes discrepantes.

“Las diferencias son personales, aunque también hay discrepancias sobre la entrada en un gobierno como fuerza minoritaria”, indica, y añade que la experiencia del Gobierno central entre PSOE y Podemos “hizo convencerse a algunos de que fue un error no entrar en el Gobierno local de A Coruña”, ya que se considera que el PSOE “patrimonializó algunos logros de Marea”. Para lograr un acuerdo, sería necesario que los hasta ahora protagonistas dejen la escena política, según este militante.

Sobre el daño causado por la decisión de Isabel Faraldo, considera “muy difícil que se mantuviera en Marea al discrepar de su línea política”, a lo que añade que esta formación “ahora es un partido” y no la confluencia con la que concurrió a las elecciones, por lo que “hay que pensar en otra fórmula”.

Otra fuente de este espacio político estima que entre las partes “hay más sintonía que diferencias” y coincide que “son más personales que políticas”, a lo que apunta a que durante el mandato municipal de Marea “no hubo suficiente atención hacia las personas en algunos casos”, por lo que la decisión de los actuales ediles del grupo de no repetir en las próximas elecciones “hará más fácil el acercamiento”.

En el entorno de Marea Atlántica se admite que la posibilidad de conformar una candidatura unitaria “se debate en todas las asambleas”, pero también que no se aprecia “una intención seria de unir” a las fuerzas de este espacio. También se apunta a que los recelos hacia Podemos se mantienen a causa del caso de Faraldo y los problemas que surgen en todas las elecciones donde se presenta con otras fuerzas.

Papel marginal

Aunque algunos asumen el riesgo electoral que supone la división del voto entre las diferentes candidaturas de este segmento político, otros niegan que exista temor a que Marea acabe por tener un papel marginal en la próxima Corporación y defienden que los esfuerzos se centren en resolver los problemas de la ciudadanía, al tiempo que se confía en que el trabajo desarrollado en el Concello será valorado por los vecinos.

La cuestión de las diferencias personales como base del problema es descartada por esta parte, en la que se pone de relieve además que para los próximos comicios habrá una candidatura totalmente nueva. “Los problemas surgen cuando se prioriza la identidad del partido”, afirman estas fuentes en alusión a la opción tomada por Podemos de excluirse del grupo municipal de Marea.

“Sumar es la oportunidad”, afirma un exdirigente de Marea Atlántica, para quien el proyecto que lidera Yolanda Díaz “es ilusionante, debe ser la referencia y favorecer el entendimiento”, ya que destaca que es “una confluencia de personas y no de partidos”. También opina así un exmiembro de Marea para quien la iniciativa de la vicepresidenta “es la referencia” para recuperar la ilusión “a pesar del auge de la derecha, la inflación y la pandemia”.

Pero en Marea Atlántica no hay la misma opinión sobre ese proyecto, del que recuerdan que sus promotores ya admitieron que no estará listo para las elecciones municipales. A pesar de todo, sus responsables se muestran “abiertos a hablar con todo el mundo”.

“Creo que la militancia de Podemos y Esquerda Unida en A Coruña, y la mayor parte de las personas que participamos en la creación de Marea Atlántica, seguimos pensando que es necesaria una candidatura de unidad”, comenta el exconcejal Xiao Varela, que abandonó Marea al defender la participación en un gobierno de coalición con el PSOE y hoy milita en Podemos. Apuesta por el proyecto de Sumar, del que dice que está “reilusionando al votante progresista y puede ser una buena inspiración para todos”.

“Somos una organización con experiencia, consolidada y madura”, advierte la portavoz municipal de Marea, María García, quien respalda que la ciudadanía “se autoorganice, confluya y se cohesione” porque “esa es y sigue siendo la razón de ser de Marea Atlántica. Según afirma, la organización “mantiene desde siempre su carácter abierto a todas aquellas personas con voluntad de dejar atrás las luchas partidarias”. García apunta además que será la asamblea del partido en todo caso la que tomará la decisión sobre posibles alianzas estratégicas con otras fuerzas.

Compartir el artículo

stats