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Emalcsa culmina la nueva red de abastecimiento de agua de A Coruña con el último tramo por Alfonso Molina

La empresa municipal saca al concurso la obra para construir la fase final de la conducción, con un presupuesto de 3,4 millones | La nueva infraestructura permite duplicar la capacidad de suministro de la planta a la ciudad

Glorieta que conecta el acceso a la Universidad con la avenida García Sabell, uno de los tramos afectados por la obra. | //VÍCTOR ECHAVE

Emalcsa completará en los próximos meses la red de conducciones que conectan los depósitos de Monte Mero con el sistema de abastecimiento de A Coruña y su área metropolitana. Las obras para construir este último tramo de la infraestructura de agua salieron esta semana a concurso, y tendrán un plazo de ejecución de seis meses. La nueva red de abastecimiento permite duplicar la capacidad de suministro de la planta a la ciudad, y garantiza el abastecimiento en lugares como Arteixo. Las actuaciones para este último tramo cuentan con un presupuesto de ejecución de 3.434.893,15 millones de euros sin impuestos. (4.156.220,71 millones si se le aplica el IVA).

La tubería, de 800 mm de diámetro, ya se encuentra ejecutada desde los depósitos de Monte Mero hasta el ramal de conexión de la avenida de Alfonso Molina con la avenida García Sabell. Las actuaciones están destinadas a conectar este tramo con el que parte del lugar de As Rañas y que está materializada hasta el cruce de las vías de ferrocarril, en Pocomaco. “Es la recta final. Quedan algunos tramos pequeños, pero lo grueso que queda es esto”, confirma el director de la Empresa Municipal de Aguas de A Coruña, Jaime Castiñeira.

En 2010, la empresa municipal elaboró el Plan Estratégico de la Red General de Abastecimiento del área metropolitana, destinado a cubrir las necesidades de suministro de una población creciente en el entorno de la ciudad y garantizar el servicio.

El trazado de la nueva conducción se proyecta minimizando los cruces con redes de servicios y el impacto a las instalaciones que ya existen, con el fin de afectar lo menos posible el tráfico de coches y ferrocarril durante el transcurso de los trabajos. Castiñeira fija el plazo de un año para que las obras estén concluidas.

“Este era el tramo más complicado, también a nivel de proyecto. En año y poco estaría completado. Se puede decir que, con esta obra, queda ejecutada la conducción aproximadamente al 95%”, estima Jaime Castiñeira, que confirma que, en paralelo, seguirán sacándose a licitación algunos de los tramos pequeños que quedan pendientes, correspondientes a las canalizaciones ubicadas en la zona de la Universidad Laboral y el tramo localizado entre Vío alto y Vío bajo.

El proyecto nace como consecuencia de la grave situación de sequía que Galicia padeció en el año 2008, que llevó a la Xunta a impulsar una declaración de emergencia en la que se definían una serie de actuaciones para garantizar el abastecimiento de agua a la población. Entre las obras se contemplaba la ejecución de depósitos de cabecera y conexiones generales en la red de abastecimiento de A Coruña, con el fin de alcanzar una mayor garantía de suministro.

Para ello, se proyectaron los depósitos de Monte Mero, con capacidad de 50.000 metros cúbicos, como elemento centralizador de la distribución de agua. Entre los años 2014 y 2019 se fueron construyendo progresivamente las distintas conexiones de los tramos en las zonas comprendidas entre Monte Mero y Matogrande, y Matogrande y el lugar de Ponte da Pedra, así como las conexiones entre ambos sobre la vía de ferrocarril para el abastecimiento de Xuxán, el antiguo parque Ofimático.

Cortes de tráfico durante las actuaciones

La ejecución de las obras obligará a una serie de cortes y reordenaciones en el tráfico en el transcurso de las mismas. Las actuaciones se extenderán a lo largo de, al menos, medio año, y se repartirán entre los trabajos previos, los movimientos de tierra, las obras de construcción de la tubería propiamente dichas y el tiempo de reposición de materiales y elementos de la vía pública que se vean afectados durante los trabajos, así como las pruebas finales para comprobar el funcionamiento de las nuevas conducciones. Las obras, no obstante, se realizarán en distintas fases hasta aun total de cuatro, con el fin, recoge el proyecto, de “realizar las mínimas afecciones al tráfico. Las obras afectarán, en distintos momentos de la actuación, al tráfico de cruce de la Avenida García Sabell, el de la glorieta que conecta la misma avenida con la Universidad (en el vial de acceso al Campus de Elviña) y en el cruce de la glorieta de acceso a Pocomaco. Entre los principales trastornos de la circulación se encuentran el corte de carriles y viales, la demolición de isletas y medianas, ajustes en la circulación, redefiniciones de señalización y de accesos y la habilitación temporal de nuevos carriles hasta que terminen las obras. Las soluciones, matizan, son alternativas y se llevarán a cabo en consenso con el área municipal de Movilidad.

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