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La Opinión de A Coruña

La Corporación actual, la más convulsa de la democracia local tras sumar trece cambios

Cinco concejales abandonaron el Concello, tres pasaron a ser no adscritos y un electo renunció al cargo | Una edil socialista fue expulsada del Gobierno local y el PP contó con cuatro portavoces | El BNG, el único sin alteraciones

Miembros de la Corporación municipal coruñesa en el pleno de su constitución en 2019. | // VÍCTOR ECHAVE

La decisión de Susana Soneira de incorporarse al Concello como concejala no adscrita pese a haber resultado elegida en la lista electoral de Marea Atlántica es uno más de los numerosos bailes producidos en la Corporación de A Coruña desde antes incluso de su constitución. Desde las pasadas elecciones municipales se han efectuado modificaciones de todo tipo en la composición del pleno y en las funciones de sus integrantes, hasta el punto de hacer del actual mandato el más convulso de la historia democrática municipal coruñesa.

Cinco abandonos del Concello por otros tantos concejales, el paso de tres a la condición de no adscritos, la renuncia de un electo a formar parte de la Corporación tras el resultado de los comicios, la expulsión de una edil del Gobierno local y la ocupación del cargo de portavoz por cuatro personas diferentes en el mismo grupo municipal son algunas de las modificaciones producidas, a las que se suman los cambios en las competencias aplicados por la alcaldesa en su equipo de gobierno.

La imposibilidad de mantener la Alcaldía ante la pérdida de cuatro concejales llevó al hasta entonces regidor, Xulio Ferreiro, a tomar la decisión de renunciar a su acta como miembro de la Corporación, por lo que su puesto fue ocupado por Iago Martínez, quien además asumió la viceportavocía del grupo de Marea Atlántica.

El insuficiente resultado obtenido por el Partido Popular en esas elecciones, que le dejó lejos de la mayoría absoluta, hizo sospechar que su candidata a la Alcaldía, Beatriz Mato, tomaría el mismo camino que Ferreiro, ya que hasta poco antes había sido conselleira de Medio Ambiente y su elección para encabezar la lista de los populares fue una apuesta de Núñez Feijóo que no alcanzó el efecto deseado. Pero Mato permaneció en la Corporación como portavoz del PP, como había hecho en 2015 su predecesor, Carlos Negreira, tras perder la mayoría que le permitió ser alcalde hasta mediados de ese año.

Pero si él esperó hasta finales de enero de 2016 para salir del Concello, Mato lo hizo a mediados de diciembre e igualmente para dedicarse a la empresa privada, lo que dejó la portavocía del PP en manos de Roberto Rodríguez, aunque luego pasó a las de Rosa Gallego.

Las graves consecuencias de la pandemia del coronavirus no fueron un obstáculo para que en 2020 hubiera nuevos e importantes cambios en la Corporación. En junio, Mónica Martínez, hasta ese momento la única representante de Ciudadanos, abandonó esta formación y optó por continuar en el Concello como concejala no adscrita. El Gobierno local la integró además en su seno en septiembre como responsable de Deportes, lo que dio origen a una iniciativa judicial por parte de Marea Atlántica, que calificó su caso de “transfuguismo político”.

Un juzgado coruñés dio la razón a este grupo y ordenó que se le retiren las responsabilidades y que devuelva la diferencia entre lo que cobraba como no adscrita y lo que recibió como miembro del equipo de gobierno, aunque tanto ella como el Concello recurrieron esa sentencia.

Nueva convulsión

Septiembre proporcionó una nueva convulsión municipal, en este caso en Marea Atlántica, cuyo concejal Xiao Varela —titular de Urbanismo en la anterior Corporación— renunció a su acta ante las discrepancias con sus compañeros. Fue partidario de cogobernar con los socialistas al inicio del mandato y tras su marcha del Concello se integró en Podemos. Su sustituta, Isabel Faraldo, incrementó la conmoción al negarse a entrar en el grupo de Marea Atlántica y permanecer como concejala no adscrita para dar visibilidad a Podemos en el pleno.

El otoño de 2020 siguió proporcionando sorpresas, ya que la alcaldesa, Inés Rey, destituyó en noviembre a Eva Martínez Acón como responsable de Innovación, Industria, Empleo y Consumo con el argumento de una escasa dedicación a sus obligaciones como miembro del Gobierno local.

Acón atribuyó su relevo a la exigencia al resto de concejales socialistas de que aportasen al partido la parte proporcional de su salario que figura en los estatutos, aunque el telón de fondo de este enfrentamiento era que desde su cargo como secretaria general de la Agrupación Socialista Coruña mantenía una línea opuesta a la de Inés Rey ya desde las primarias en las que esta última fue elegida candidata a la Alcaldía.

La salida de Acón del Gobierno local no implicó un cambio en las votaciones en el pleno, ya que desde entonces mantuvo la disciplina de voto. La incorporación de Mónica Martínez al Ejecutivo ya había originado cambios en la asunción de responsabilidades, de forma que Juan Ignacio Borrego pasó de Deportes a Seguridad Ciudadana y Turismo. Esa última competencia la ejercía Diana Sobral, que tras la expulsión de Acón pasó a gestionar, además de la de Barrios, las de Comercio, Consumo y Mercados. Jesús Celemín, responsable de Educación y Memoria Histórica, perdió la de Cultura, que pasó a dirigir la alcaldesa, y asumió además las de Innovación y Empleo.

Aunque en 2021 no se produjeron más cambios, durante el mismo se gestaron los que habrían de materializarse el año siguiente. La incomodidad que durante largo tiempo vivió Juan Díaz Villoslada, titular de Urbanismo, ante el vacío que le hacía la cúpula entorno a la Alcaldía hizo que en marzo de 2022 anunciase su marcha del Concello, en el que fue relevado precisamente por quien era su principal asesor Francisco Díaz Gallego, persona de la máxima confianza de la alcaldesa.

En junio fue la concejala del PP Mayte Gutiérrez quien renunció a su acta, formalmente para dedicarse al sector privado, aunque en realidad para dejar hueco en el Concello al senador Miguel Lorenzo, elegido por su partido como próximo candidato a la Alcaldía y nuevo portavoz del grupo. Claudia Delso hizo pública su salida este mismo mes por diferencias políticas y razones profesionales, pero de nuevo hubo un sobresalto, ya que su relevo en Marea, Susana Soneira, fichada para los comicios de 2019 por Xulio Ferreiro, se sumó a Faraldo y optó por no ingresar en el grupo de Marea Atlántica para figurar como no adscrita.

El BNG ha sido la única formación sin alteraciones.

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