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Los usuarios, el mayor obstáculo para las cercanías

Transportes exige un mínimo de 3.000 viajeros por estación y de 20.000 por línea para implantar este servicio

Interior de la estación de A Coruña. Arcay/Roller Agencia

Durante su reciente visita a Galicia, la ministra de Transportes, Raquel Sánchez, anunció que su departamento cuenta con un proyecto piloto para la puesta en marcha de un servicio ferroviario “de proximidad” en Galicia, que consiste en la combinación del AVE con el autobús, aunque esta modalidad no responde a la tradicional demanda de un servicio de cercanías en la comunidad. ¿Pero es posible la implantación de ese tipo de transporte en el territorio gallego? No existe una normativa específica que determine qué condiciones tienen que darse para la puesta en marcha de este servicio, aunque el estudio realizado en 2017 por la empresa pública Ineco para el Gobierno sobre las cercanías se definen una serie de requisitos “en virtud de la experiencia obtenida de distintos estudios” y de acuerdo con la cual se estima que “resulta razonable” implantar líneas de cercanías.

Estas exigencias parten de la existencia de un área metropolitana o aglomeración urbana por encima de los 500.000 habitantes. También se plantea que la población existente en un radio máximo de un kilómetro de las estaciones, sea de 100.000 personas, aunque se reconoce que deben tenerse en cuenta también factores de generación y atracción de viajes, como los empleos o las superficies comerciales y terciarias. Otra condición es que el volumen de pasajeros diarios sea de 5.000 en cada una de las estaciones entre subidos y bajados, aunque se admite la posibilidad de que se reduzca el umbral hasta los 3.000, mientras que la demanda de este servicio en cada línea debe situarse por encima de los 20.000 viajeros diarios.

También se señala en el estudio que los servicios de cercanías están concebidos para desplazamientos de ida y vuelta en el día, con un tiempo de viaje máximo en torno a una hora que las grandes áreas metropolitanas supera en algunos casos la hora y media. La longitud máxima se sitúa en 50-60 kilómetros, aunque hay casos de 80 e incluso 100 kilómetros.

Para la Plataforma en Defensa do Tren A Coruña-As Mariñas es posible la creación de un servicio de cercanías en Galicia que abarcase a todas las ciudades de la comunidad autónoma. “Esa reclamación se la hemos hecho llegar muchas veces a la Xunta y no ha hecho ni caso”, explica su portavoz, Alberto Díaz, quien recuerda que esta es la única comunidad junto con Extremadura que carece de esta modalidad de transporte.

Subvencionadas

“Las cercanías están subvencionadas por Europa, por lo que serían mucho más fáciles de gestionar y además ampliar el número de trenes en Galicia”, señala Díaz, quien recuerda que en Madrid se ofrecen servicios de cercanías hasta Guadalajara y Madrid, mientras que Santiago y Ferrol están en la misma provincia de A Coruña. Esta plataforma critica que los Presupuestos del Estado de 2023 no incluyan partidas para la mejora de la línea de Ferrol al margen del estudio sobre el bypass de Betanzos y sobre la disputa entre el Gobierno central y el autonómico acerca de las cercanías estima que “tiene que haber voluntad por ambas partes de dar ese servicio a la ciudadanía, no puede haber impedimentos políticos”.

La plataforma Media Distancia Galicia y el colectivo Perder o Tren tienen una visión diferente de esta cuestión. “La opinión pública no sabe que cercanías es para 60 kilómetros y con velocidades medias de 70 kilómetros por hora” explica Iria Méndez, para quien su implantación “podría ser una ampliación del servicio interesante, pero no hay datos públicos que indiquen que esas vías son aptas para usar y que hay trenes disponibles”. Coincide en que el mayor porcentaje de subvención pública hace atractivo el servicio de cercanías, pero defiende antes “mejorar y redimensionar la media distancia”, porque aunque reconoce que algunos de los usuarios actuales de la media distancia les puede favorecer la creación de esa modalidad de transporte ferroviario, entiende que “lo primero que hay que hacer es definir qué es cercanías”.

Interior del tren con el portaequipajes precintado. La Opinión

Portaequipajes precintado

Usuarios de un tren regional que partió de A Coruña denunciaron el precintado del portaequipajes de un vagón, así como la entrada de agua de lluvia en el mismo. Renfe asegura que esa protección se debió a una “incidencia puntual” ocurrida hace varios días y que no afectó a la seguridad de los viajeros. Sobre la filtración del agua, manifestó no tener constancia de ese hecho.

“Hay que mejorar el diseño de los abonos”

“Lo que hay que mejorar en el diseño de los abonos y los servicios con más normalidad para perfeccionarlos”, señala Iria Méndez sobre la persistencia de los problemas en estos documentos de transporte, de los que la ministra Raquel Sánchez considera que el 10% existente aún es “residual”. La portavoz de la Plataforma Media Distancia Galicia recuerda que hace un mes que funciona este sistema, por lo que los usuarios quieren “ver resultados, que se identifique y sancione a los infractores y se desbloqueen las plazas”. Añade que la web de Renfe “no funciona porque no tiene capacidad de atender todas las consultas y la aplicación tiene muchos fallos”, por lo que afirma que “hay problemas generalizados con las reservas y anulaciones por la gran demanda existente”. También reclaman estos usuarios que se reponga los servicios retirados por la pandemia y que se amplíen con nuevas frecuencias, plazas sinergiadas y nuevas lanzaderas. Otra de sus exigencias que es que se diseñen los abonos anunciados para el año que viene y que Adif informe de las Limitaciones Temporales de Velocidad aplicadas en algunos puntos de las líneas.

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