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La Xunta detecta un incremento de furtivos en A Coruña tras la retirada de mariscadores por la obra de la ría

Los restos del poblado de la Conservera Celta “facilitan la entrada y salida” de los ilegales a las zonas de captura | La cofradía indica que la actividad se concentra en los bancos próximos al puente de A Pasaxe

Pie de foto para la fotografía de Faro. | // FDV

Los trabajos de dragado de la ría de O Burgo han supuesto el fin del marisqueo legal, y precisamente por esto, un auge del furtivo. De acuerdo con fuentes de la Consellería do Mar, la presencia de furtivos ha tenido un “cierto incremento” en los últimos meses, un fenómeno que la Xunta achaca a que la presencia de mariscadores en los bancos “ejercía una cierto efecto disuasorio, algo que ahora no ocurre”.

El Gobierno gallego culpa además a la presencia de los “restos del poblado de A Pasaxe”, en las proximidades de la antigua Conservera Celta y el puente del mismo nombre, que “facilitan la salida a los bancos marisqueros y complican el control” por parte de los que intentan controlarlo, entre los que se encuentran el Servizo de Gardacostas de Galicia y la Policía Autonómica, así como la propia Cofradía de Pescadores. Aún así, defiende que el fenómeno es menor que en “años pasados”.

El portavoz de los mariscadores a pie de esta, Manuel Baldomir, confirma que el furtivismo se concentra en el territorio que rodea al poblado, en los bancos de O Carniceiro, A Baixada y A Baixada II, “entre el puente de A Pasaxe y Santa Cristina y entre el puente y Fonteculler”.

Aquí “siempre hubo furtivismo, solo quedaron libres de este cuando no había producción por la mortandad” de las especies en años pasados. De hecho, antes de que se fueran la mayoría de los ocupantes del poblado los furtivos que operaban “eran de ahí”, aunque los mariscadores de la cofradía coruñesa no tienen identificada la residencia de los que realizan las capturas ahora.

En los bancos próximos al puente de A Pasaxe residen actualmente, explica Baldomir, ejemplares que los propios miembros de la cofradía trasladaron a inicios de año de otras zonas que serán más afectadas por el dragado. Pero sacarlo es “peligroso”, indica el portavoz de los mariscadores legales, pues los animales que se retiran de la ría deben pasar por un proceso de depuración. Además, añade, los trabajos de dragado removerán materiales contaminantes presentes en el fondo, que pueden pasar a la carne del marisco.

Los trabajadores afirman que la cantidad de furtivos que detectan es variable. “A veces son cuatro, a veces doce” explica Baldomir, que señala que, pese a no recolectar animales para consumo, los mariscadores siguen haciendo muestreos para controlar los bancos y dan aviso a la Xunta cuando detectan furtivos. “Algunas veces vienen los vigilantes y los echan, otras no”.

El Gobierno gallego indica que, además de los avisos de vecinos y profesionales, los guardacostas realizan también labores de vigilancia “rutinarias”, y que los furtivos actúan en “pequeños grupos”. La mayor actividad, señala la consellería, se da en “fines de semana y festivos”. Entre los ilegales se ha constatado la presencia de menores de edad, algo que “dificulta la actividad de los agentes” a la hora de intervenir.

El terreno del poblado de A Pasaxe es propiedad de la Demarcación de Costas, que preveía tener desalojados a todos los habitantes a fines del año pasado. Si bien la mayoría de estos ya ha abandonado las chabolas tras una negociación con el Concello, una de las familias ocupantes continúa residiendo en solitario desde hace meses. De acuerdo con el Gobierno local, se le han ofrecido múltiples alternativas de vivienda para que se traslade, sin que aceptarse ninguna.

Fuentes de los residentes de la zona indican que sigue habiendo un vertedero, y que gente que se dedica a la chatarra aprovecha la zona para realizar incendios de basura con los que separar materiales, lo que temen que cause incendios. También, y según fuentes de los empresarios del entorno, cerca de la vía del tren crecen eucaliptos de gran porte que amenazan con caídas sobre los edificios cercanos o sobre la propia infraestructura ferroviaria. El Concello señala que no se le han presentado quejas, y que el entorno de las vías, según interpretan, depende de Adif.

Dos toneladas de decomisos

La Consellería de Mar indica que entre enero y septiembre de este año se han realizado más de 860 inspecciones en la zona de A Coruña, que comprende desde Malpica a la parte sur de la ría de Ares, incluyendo la de Betanzos y la coruñesa. En ellas se levantaron “más de 200 actas de presunta infracción”, indica la Consellería do Mar.

En estos operativo se requisaron más de 2.200 kilos de diferentes especies de invertebrados, y la cantidad de útiles y aparejos de marisqueo intervenidos superó los 300. La Xunta defiende que está haciendo un “importante esfuerzo” por atajar el furtivismo, una práctica que , indica, “daña el buen nombre de los productos gallegos y el trabajo de los profesionales del mar”.

La actividad irregular, en palabras del Gobierno gallego, causa “daño” a los profesionales del sector que cumplen la ley, y además los productos extraídos ilegalmente no cuentan con “todas las garantías para su consumo”. Estas, afirma la Xunta, solo se dan a través de los “canales legales de comercialización”.

Los cofrades, sin recibir su ayuda por paro

La Cofradía de A Coruña denuncia que el Gobierno todavía no les ha ingresado la compensación de los meses de febrero a julio por el paro debido a las obras de dragado, pago que fuentes del Ejecutivo afirman que se “hará efectivo en los próximos días”. La Orden Ministerial se emitió el miércoles de la semana pasada, y los cofrades enviaron al día siguiente los papeles en los que aceptaban la subvención, pero siguen “a la espera” de la ayuda. Consideran el retraso “injustificado” y un “maltrato económico y psicológico”. El Gobierno indica que la orden de pago se hizo efectiva esta semana. El Gobierno indica que la orden de pago se aprobó y firmó esta semana.

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