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Transportes recomienda acabar la segunda fase  de la ampliación del puente de A Pasaxe en 2029

La inversión total de las dos etapas es de 47 millones EDespués de las actuaciones en el tronco de la infraestructura se construirá un cuarto nivel de altura en la glorieta de A Pasaxe y un paso inferior bajo la rotonda de Santa Cristina

Pie de foto para la fotografía de Faro. | // FDV

La esperada ampliación del puente de A Pasaxe, de la que se supo la semana pasada que ya tiene aprobación provisional por parte del Ministerio de Transportes, requerirá una obra dividida en dos fases. El inicio de los trabajos se desconoce, no solo porque primero deberá terminar la obra del cruce de Sol y Mar, previsto para la primavera de 2024, sino porque además el proyecto tiene que ser expuesto al público para posibles alegaciones y a continuación debe ser aprobado definitivamente antes de su licitación. El final de las obras es, por tanto, también incierto, aunque el documento del proyecto que publicó ayer el Boletín Oficial del Estado (BOE) recomienda que la “fecha adecuada para poner en servicio” la segunda y última fase sea el año 2029.

El coste total de la actuación, demandada por los ayuntamientos de A Coruña y Oleiros como solución a los atascos de circulación que se crean en el puente de A Pasaxe, especialmente cuando se producen accidentes de tráfico en los accesos a cada municipio en el trazado sobre la ría coruñesa, se estima en 47 millones de euros, de los que 37 necesita la primera fase y otros 10 la segunda.

El proyecto aprobado provisionalmente expone una etapa inicial de trabajos que afecta al puente (carretera AC-12) y comprende la “adaptación de los enlaces adyacentes”, etapa que se pudo visualizar en la documentación avanzada hace unos días por Transportes. Lo que hasta ayer no se conocía era la segunda fase, que por un lado de la ría tiene afectación en la glorieta de A Pasaxe en el municipio de A Coruña con la creación de un cuarto nivel de altura para derivar el tráfico hacia la avenida de A Pasaxe, y, en el otro extremo, supone la habilitación de un paso inferior bajo la glorieta de Santa Cristina en dirección hacia Santa Cruz (carretera AC-173).

La fase I con la que arrancarán las obras cuando se hayan adjudicado incluye la construcción de un viaducto de 225 metros de longitud paralelo al existente, lo que permitirá que los carriles pasen de los seis actuales a ocho en total. Desde la rotonda situada en la parte de A Coruña hasta el puente se habilitarán dos carriles en cada sentido, frente al único que hay en la actualidad. Se reordenará la circulación en ambos sentidos y se construirán pasarelas de conexión entre las plataformas peatonales del puente y los paseos marítimos colindantes. Además, se prevé ampliar la estructura sobre el ferrocarril que circula por la margen de A Pasaxe y se estudiará la unión de los dos tableros del puente existentes.

En esta misma fase se plantean dos intervenciones relevantes: la demolición y reconstrucción del viaducto sobre la glorieta de A Pasaxe, incluidos los muros de acompañamiento; y la ejecución de un nuevo paso superior en el enlace en Perillo mediante el derribo y la posterior reconstrucción del existente, así como del paso inferior peatonal actual. Esta solución obligará a los coches que circulen por el puente en dirección a la N-VI a desplazarse a los carriles interiores para entrar en el paso inferior y girar a la derecha hacia el cruce de Sol y Mar, mientras que los que quieran dirigirse a la izquierda hacia Santa Cristina volverán a entrar en los carriles elevados, a los que se accederá desde los dos carriles exteriores del puente, propuesta considerada como “más natural” porque “minimiza” los cambios de carril en el tronco del puente. El presupuesto de licitación de las obras de esta fase alcanza los 37 millones, según señala el proyecto conocido ayer.

La fase II, que de acuerdo con fuentes de Transportes consultadas por este periódico está en “proceso de estudio”, saldrá a concurso con un presupuesto menor, de 10 millones de euros. El diseño de las actuaciones de la primera fase será compatible con las de la segunda. En el apartado del proyecto que estudia los enlaces de las glorietas de A Pasaxe y Santa Cristina y el nudo de Perillo, se apunta que los trabajos previstos en la fase I supondrán “una ligera mejora en las colas medias de los accesos”, a excepción del acceso sur desde Fonteculler, para el que prevé “valores peores que en la situación actual a partir de 2029”. A la vista de ello, el documento apunta que “se estima como fecha adecuada para poner en servicio la fase II el año 2029”.

Las dos actuaciones más relevantes de esta segunda fase son el paso superior en altura en la glorieta de A Pasaxe y el paso inferior en la de Santa Cristina. El primero, en sentido As Xubias, se concibe para liberar el tráfico de la glorieta del municipio de A Coruña y así facilitar el paso de los vehículos procedentes de la avenida Alfonso Molina (AC-11) y de la carretera de Fonteculler (AC-211). Según unas microsimulaciones realizadas a las que alude el proyecto, “se reducen muy significativamente las colas de las secciones de acceso a la rotonda”.

En la glorieta de Santa Cristina, también en la segunda fase, se plantea un paso inferior bajo la rotonda de un solo carril en dirección al puente de A Pasaxe-Oleiros para descongestionar el tráfico en ese punto. Esta configuración permitirá que los vehículos que hacen el recorrido por la AC-173 eviten el paso por la rotonda y los puntos semafóricos que hay en la zona. Las simulaciones también ofrecen mejoras en la circulación. Como la actuación no se considera prioritaria, se relega a la segunda fase, con la estimación de la entrada en servicio en 2029.

El proyecto de ampliación del puente de A Pasaxe, que tiene 40 años de antigüedad, comprenderá los 225 metros de longitud de la infraestructura, los dos enlaces a cada margen y en cada concello, un paso sobre la vía férrea y muros de contención. La velocidad de circulación prevista en el puente es de 50 kilómetros por hora; la calzada tendrá cuatro carriles de 3,5 metros de anchura, arcenes exteriores de 1,50 metros; arcenes interiores de un metro; una mediana de 1,65 metros y un itinerario peatonal y ciclista en la margen exterior de 6,3 metros de anchura.

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