José María Luna es el director de la Agencia Pública para la gestión de la Casa Natal de Pablo Picasso, la Colección del Museo Ruso y el Centre Pompidou del Ayuntamiento de Málaga. Participó ayer en una mesa redonda sobre creación plástica y compromiso en la Casa Museo Casares Quiroga, donde se encuentra la exposición Arte y memoria democrática, que invita a hacer una reflexión sobre la guerra y su impacto sobre las personas. La muestra organizada por el Concello incluye grabados de Goya y Picasso.

¿Cómo relaciona la cultura con el compromiso social?

Esto es una larga historia sobre el compromiso del artista. Evidentemente, el artista no deja de ser un ciudadano y un ciudadano comprometido y profundamente conocedor de su entorno. Lo que hace el artista es ayudarnos a comprender mejor el contexto y, en otras ocasiones, a develarnos situaciones que a primera vista no somos capaces de percibir. Con su especial sensibilidad, dispone del arte para llamar la atención.

¿Permite reforzar esa memoria democrática?

La memoria es memoria y el artista, que está comprometido, toma en cada momento los caminos que entiende más ajustados a su compromiso. Los artistas tienen diferentes compromisos. Hay causas universales y otras personales, depende también de la sensibilidad y del momento de cada artista.

Se puede mirar al pasado a través de obras de Picasso.

Hay alguna obra de Picasso que es icónica, no solo se puede ver el pasado de nuestro país sino que se puede ver la historia del mundo. Picasso fue un hombre comprometido desde el punto de vista de una moral y una ética que convirtió en estética. Tuvo un compromiso social desde muy joven y lo fue plasmando en su obra, como otros acontecimientos de su vida.

¿Como los grabados Sueño y mentira de Franco?

Claro. Sueño y mentira de Franco es quizá, con el Guernica, una de sus obras más icónicas. Con el Guernica trasciende la propia memoria de nuestro país para convertirse en un icono de la memoria de la humanidad. Sueños y mentira de Franco se hizo en un momento de manifiesto compromiso con la causa de la República, para obtener financiación para ello. Pero el compromiso de Picasso con lo social es anterior y se sucede también de manera posterior, un compromiso de generosidad con los que más necesitan. Es un compromiso, desgraciadamente, poco conocido. Hay facetas de Picasso que opacan o no permiten ver bien esa faceta comprometida de una persona de su tiempo.

¿Por qué cree que permanece oculto?

Quizá porque esa faceta no la hizo muy pública. Otras parcelas de su vida han sido más sensibles a ser escrutadas por el público. Hace ya tiempo que se ha estudiado y está publicado cuál fue el compromiso de Picasso. Y otras que se saben menos porque la llevo de manera personal. Aunque seas Picasso y se haya publicado tantísimo sobre ti, no necesariamente quiere decir que todo el mundo sepa exactamente lo que has hecho en la vida. Hay muchas facetas de la intimidad de Picasso que se desconocen.

2023 es el Año Picasso. ¿Es una oportunidad para descubrir algunas de estas facetas?

Espero que se conozcan más cosas sobre sus obras y los motivos, movimientos y circunstancias que inspiraban cada una de sus obras, que es lo que a los historiadores nos interesa. Sobre su vida creo que ya se conocen cosas, no hay necesidad, en mi opinión, de abundar más en su vida más allá de aquello que nos ayuda a comprender mejor su obra. Lo demás forma parte de la intimidad, aunque sea un personaje público.

A Coruña se ha sumado a ese homenaje por el 50 aniversario de su fallecimiento. ¿Qué significó esta ciudad para él?

Fue una ciudad importante para él en muchos modos. Aquí se fue haciendo un hombrecito y aquí sufrió una pérdida importantísima, la de su hermana Concepción, algo que marcó su adolescencia, su juventud y, probablemente, también su vida. No creo que Picasso olvidara esa preciosa etapa que vivió aquí, igual que su infancia la vivió en Málaga. Todas esas vivencias conformaron a la persona que luego se convirtió en artista.