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25N
Sara Domínguez Técnica del área de Mujer de Cruz Roja en la provincia de A Coruña

“La violencia física es lo último: al principio tu pareja te controla”

“Muchos jóvenes siguen creyendo que hay denuncias falsas o para conseguir dinero”

Sara Domínguez, con un póster de la campaña. Víctor Echave

Sara Domínguez es la técnica del área de Mujer de Cruz Roja en A Coruña. Su organización lleva programas que ofrecen atención las 24 horas a víctimas de violencia de género, así como talleres de empoderamiento y proyectos de ayuda a víctimas de trata. En relación al Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, que se celebra este viernes, Cruz Roja ha puesto en marcha la campaña No desvíes la mirada, la violencia no se cuestiona, para advertir del maltrato y ayudar a los jóvenes a reconocerlo.

Atienden a víctimas de violencia de género a través del programa Atenpro. ¿En qué consiste?

Es un convenio con el Ministerio de Igualdad orientado a mujeres que sufren violencia. Ellas van a los centros de información a la mujer (CIM) municipales, la trabajadora social hace una valoración y luego les damos un móvil con GPS. Van a estar localizadas y y pueden pulsar un botón para llamar a una centralita que está las 24 horas, todos los días del año. Pueden comunicar lo que les esté pasando o avisar a una patrulla e policía para que acuda al sitio en el que están. Este año llevamos atendidas a 638 mujeres en la provincia.

¿Sólo sirve para emergencias?

No, también cualquier otro tipo de ayuda a las mujeres: desde preguntar cómo ir a una farmacia porque se encuentra mal a dar atención psicológica. Esta se la dan propiamente los CIM, pero este dispositivo hace una escucha activa, y puede hacer una intervención por teléfono.

Se dice que no hay un perfil específico de mujer víctima de violencia. ¿Ven que sea así en el programa?

No hay un perfil en concreto. La violencia puede darse desde en una mujer de capacidad económica alta hasta una inmigrante con bajos recursos económicos, o una de clase media con una vida estable. Nos vienen todo tipo de mujeres. La violencia de género está en la sociedad en general, no hay un perfil específico. Hay muchos estereotipos de que la violencia se da en familias desestructuradas o en personas con problemas de adicciones, pero la sufren mujeres de todo tipo de clase, etnia....

¿Y cómo funciona el programa de empoderamiento?

No es solo para mujeres que están en situación de violencia de género, pueden acudir cualquier tipo de mujeres. Hacemos actividades como talleres terapéuticos, sobre gestión de emociones, de habilidades sociales... A veces actividades de ocio, con el museo de Bellas Artes o la Casa de los Peces, solamente para mujeres. Intentamos que sean un grupo de ayuda mutua y que las mujeres se conozcan entre ellas.

¿Buscan levantar su autoestima?

Cuando estás en una situación de violencia o de dificultad, necesitas empoderarte para salir adelante. Me acabo de separar, tengo bajos recursos, económicos, me falta red social porque me quedé aislada... Intentamos que con este tipo de talleres avancen un poco en su situación vital. Que conozcan a otras mujeres, que amplíen sus redes de apoyo social, les ayudamos a mejorar sus habilidades para la búsqueda de empleo... Empoderarte, si estás en una situación muy baja, para salir de ella y mejorar tu calidad de vida.

¿Qué actitudes ven hacia la violencia de género, entre las víctimas y los jóvenes?

A las víctimas muchas veces les cuesta expresar cuál es su situación de cara a la sociedad. En cuanto a la juventud, incidimos mucho en los institutos, porque a día de hoy sigue habiendo muchos estereotipos. Intentamos llegar alas chicas más jóvenes y explicarles que te puedes encontrar violencia a cualquier edad, y que hay una escala de violencia, que no esperes a que te agreda físicamente. Empiezan con otro tipo de violencia psicológica. Intentamos que se vea cómo empieza la violencia de género, y que el resto de la gente no desvíe la mirada, que a dónde acudir y cómo ayudarla. Es una lacra social y todos tenemos que estar unidos para solventarla.

¿Cómo suelen empezar las situaciones de maltrato?

La violencia física es lo último que te vas a encontrar en un círculo de violencia. Al principio se da sobre todo aislamiento social: que tu pareja te control tus redes sociales, que económicamente no te deje tener tu empleo y vida independiente... Intentamos que las adolescentes se den cuenta de que son independientes y de que tu pareja no tiene por qué controlarte la vida, tus amigos. Se empieza con violencia psicológica como esa y aislamiento social. Encontramos mujeres que tienen una autoestima muy baja porque han recibido comentarios como “no vales para nada”, “gracias a mí saliste adelante”, “gracias a mí economía estás ahí”. Al final te acabas creyendo que no vales para nada, o que todas las mujeres son mejores que tú físicamente, o más listas, y te dejan anulada.

Reclaman en su campaña orientada hacia los jóvenes que la violencia no se cuestione. ¿Entienden que la juventud lo hace?

Sí. Se oyen muchos estereotipos de denuncias falsas, o que las mujeres denuncian para tener una prestación económica. Seguimos incidiendo en los centros educativos porque muchos jóvenes siguen pensando así. O que “eso no se ve en la tele”, “yo en mi casa no lo voy a ver nunca”, “no conozco a nadie entonces no me lo creo”, o que se da en gente que tiene algún tipo de adicción. No se creen que puede ser darse en tipo de perfil y que te lo puedes encontrar en cualquier pareja.

¿Cómo reducir la violencia?

Es complicado. La ley, cada año, y con cada reforma, se intenta mejorar. El dispositivo del que hablaba es solo para violencia dentro de la pareja, pero se está ampliando a violencia sexual, que no tiene que ser de pareja. Se incide mucho en la denuncia, pero llegar a denunciar no es fácil. Toda la sociedad debería conocer los recursos existentes, el 016, teléfono gratuito que también atiende por WhatsApp o e-mail, los recursos de los centros de atención a la mujer que hay en casi cualquier municipio, las entidades sociales como nosotros... Hay muchos recursos que pueden ayudar y apoyar a denunciar. También es muy importante invertir en recursos para estas mujeres.

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