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Las estafas graves por internet aumentan un 32% en la ciudad hasta finales de octubre

Estos delitos suponen la apropiación a través de la red de más de 400 euros | Los sindicatos policiales reclaman más formación específica para los agentes | Prevén un crecimiento continuo y ven imprescindible la prevención

Un policía investiga delitos telemáticos en una comisaría gallega. Fernando Casanova

Las estafas telemáticas calificadas como graves, en las que la cantidad defraudada supera los 400 euros, crecieron un 32% en A Coruña en los diez primeros meses del año con relación a las cifras del mismo periodo de 2021, según fuentes policiales. Los delitos de este tipo considerados leves, aumentaron tan solo un 2%. Estos datos van en consonancia con la tendencia apreciada en los últimos años, en los que el aumento de esta clase de delincuencia es constante, ya que en los nueve primeros meses de 2021 el incremento fue del 40%.

El confinamiento al que dio origen la pandemia del coronavirus, que generó un crecimiento exponencial de la actividad comercial de los ciudadanos en internet, así como la dificultad que implica para la policía la persecución de estos delitos favorecen su proliferación, según destacan los dirigentes de los representantes sindicales de los agentes.

“Si ves en internet algo a cincuenta que vale cien es falso, porque nadie da duros a peseta”, advierte Germán Lago, presidente del Sindicato Profesional de Policía (SPP) en Galicia, quien añade que antes se robaban carteras para coger el dinero y tirar la documentación, “pero ahora se hace para coger las tarjetas y hacer pagos con ellas”, ya que para los que son inferiores a 50 euros no es necesario aportar la identificación o el PIN. “Es muy importante al ser robado anular inmediatamente la tarjeta”, destaca por esta razón Lago, quien también alerta sobre el riesgo de facilitar datos personales a través de la red ya que “ninguna empresa seria los pide”.

El portavoz del SPP prevé que estos delitos “crezcan porque cada vez hay más tráfico en internet y con la pandemia la gente se ha acostumbrado a comprar por internet y porque es muy difícil detener a los autores”, de quienes dice que “tienen mucho beneficio con muy poco riesgo porque es muy complicado llegar hasta ellos”.

“Hay muchos delitos que no se denuncian porque las empresas temen ver dañado su prestigio, mientras que los particulares no lo hacen porque son pequeñas cantidades”, pone de relieve Roberto González, secretario general del Sindicato Unificado de Policía (SUP) en Galicia, quien señala que aun así “son los más denunciados en las comisarías” y que la policía está “desbordada a la hora de investigar estos delitos y muchos quedan archivados sin llegar a los juzgados”.

Para Agustín Vigo, secretario general de la Confederación Española de Policía (CEP) en Galicia, “hay delitos que empiezan a desaparecer y todo está yendo hacia las plataformas digitales”, ya que calcula que el 80% de los delitos se cometen en esta área y que la policía “tiene que estar al mismo ritmo que la sociedad”.

Antonio García, secretario general de la Unión Federal de Policía (UFP) en Galicia, coincide en el importante aumento de esos delitos y lo atribuye a que la mayor parte de la relación de la ciudadanía con empresas, bancos y administración se efectúa ya a través de internet. En su opinión, la policía cuenta de forma progresiva con medios para luchar contra estos delitos pero considera “muy difícil atajarlos”, por lo que apuesta por “dar mucha información a la gente para que no caiga en ellos”.

Germán Lago señala que el grupo de delitos telemáticos del Cuerpo Nacional de Policía ha reforzado su personal y que hace unos meses se unificó en un solo grupo de policía judicial, pero aclara que estos agentes “necesitan un periodo de formación, no se puede coger a cualquier policía que esté patrullando y meterlo a investigar delitos telemáticos”, ya que los delincuentes que operan en este campo “están muy especializados”. El portavoz del SPP advierte además de que “no se puede dedicar mucha gente a esto porque sigue habiendo muchos delitos de otro tipo y no hay más personal” y se lamenta de que, a pesar del crecimiento de la delincuencia, hay “los mismos policías que hace diez o quince años, y además trabajan menos horas, como el resto de trabajadores”.

“Insistimos desde hace mucho tiempo para que haya agentes con formación específica para este tipo de delincuencia y con una actualización permanente”, comenta Roberto González, para quien el personal disponible “aún es insuficiente” y la policía no se ha “adaptado plenamente a la nueva realidad, tanto para investigar como para prevenir”.

Trabas a los datos

El dirigente del SUP ve necesario un plan integral para luchar contra esta delincuencia porque hay “muchas trabas al solicitar datos a bancos o compañías telefónicas, que exigen un mandamiento judicial que demora los procedimientos, lo que hace que en muchos casos no se investiguen”. También defiende la necesidad de un “plan preventivo para que jóvenes y mayores conozcan los riesgos de la red, porque la principal investigación es una buena prevención”.

Para Agustín Vigo, “en las comisarías de Galicia no hay los medios necesarios para perseguir las estafas porque se hacen a través de redes sociales o de servidores que están en el extranjero, por lo que siempre vamos por detrás”. Demanda más medios tecnológicos y personal especializado “porque es un campo que está continuamente avanzando y es necesaria formación continua”. Sobre la actitud de los responsables policiales, el portavoz de la UFP indica que conocen el problema, pero que “otra cosa es que los medios y las partidas presupuestarias sean las necesarias y los planes sean los que hay que hacer”.

“Hay que dar mucha formación a la gente, estos delitos no se van a poder prevenir patrullando como el resto”, declara Antonio García, quien opina que, pese a que hay policías especializados en esta delincuencia, “es muy complicado investigarla porque los autores están en el extranjero”.

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