Las trabajadoras del Servicio de Ayuda a Domicilio, que atienden a las personas mayores y dependientes beneficiarias de la Ley de Dependencia, volvieron a manifestarse ayer en María Pita contra el preacuerdo del convenio que, denuncian, “nos precariza todavía más”. Las trabajadoras, con el convenio congelado desde 2011, llevan semanas manifestándose con el apoyo de la CIG contra el documento que Comisiones Obreras y UGT quieren impulsar junto a la patronal, que incluye subidas salariales de solo el 1% y les hace perder incluso algunos de sus derechos. “Somos pocas hoy aquí porque nuestras compañeras tienen que trabajar por los servicios mínimos del 100%, pero seguimos manifestándonos”, aseveraron, equipadas con pancartas con lemas como “Axuda no fogar sen dereito a enfermar” y una sonora pitada en María Pita.