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La urbanización de Someso suma diez años paralizada y sin las calles cedidas al Concello

El Ayuntamiento solo se hará cargo de los viales y pondrá servicios como la limpieza cuando los promotores hagan las obras y se las transfieran | Ha dividido el polígono para agilizar el traspaso pero no hay ninguna fase finalizada

Parcelas sin urbanizar en el entorno del polígono de Someso. Carlos Pardellas

Limbo de una década en el polígono de Someso. Hace 13 años que los vecinos de la primera torre entraron a vivir en él y diez desde que los promotores diesen por finalizadas las obras de urbanización y acudiesen sin éxito a los tribunales para que los eximiese de actuar en el resto de la zona. Sigue pendiente así su adecentamiento. Y sin estas obras, el Concello no se hará cargo de los viales ni los dotará de servicios que ahora les faltan como la limpieza. Tras la sentencia, el Concello permitió a los promotores dividir el polígono “de tal forma que cuando acabasen una zona, la pudiesen ceder y así poder ir actuando por áreas más pequeñas”. Ni así. Dos años después de haberse aprobado el proyecto para terminar los trabajos, según explican fuentes municipales, “no han acabado o cedido ninguna”. Y los vecinos, cansados, se han levantado en armas por su situación: “Necesitamos sentirnos parte de la ciudad y no vivir en un barrio no barrio”.

Los residentes del polígono a medio hacer llevan meses denunciando la situación que viven desde que se trasladaron a vivir allí. Recientemente, recibieron la visita del concejal de Urbanismo, Francisco Díaz Gallego, y de la concejala de Barrios, Diana Cabanas, que recorrieron el distrito junto a ellos, que les explicaron, punto por punto, todas las deficiencias de limpieza y mantenimiento que presenta la zona, entre las que destacan basura acumulada, suciedad, mobiliario urbano en malas condiciones e hidrantes que no funcionan. Una reunión que dejó un sabor agridulce a los vecinos, cuyas dudas sobre el porvenir del barrio no quedaron del todo claras tras la visita. “Tenemos la esperanza de que esto empiece a cambiar, pero estamos escépticos. Da la impresión de que el Concello no tiene muy claro la titularidad de muchas de las zonas en las que tenemos problemas”, comenta una de las vecinas del barrio, Lucía Fernández.

Una sentencia reciente obliga a los impulsores del polígono, encabezados por Antonio Fontenla, a terminar la urbanización del barrio y la adecuación de los terrenos. Los residentes instan a ejecutar el proyecto de mejoras firmado en 2020 y cuya primera fase tenía un plazo de ejecución de 11 meses. La Xunta dio luz verde al plan a principios de 2021, pero los vecinos nada saben de su desarrollo. Consultado por este periódico, Antonio Fontenla no quiso hacer comentarios al respecto. En su recorrido por el Sector 7, los vecinos abordaron las evidentes deficiencias de limpieza de aceras, la invasión de plumachos que llevan años sin ser desbrozados, el abandono del entorno de Expocoruña y Coliseum, el “carril no bici”, que lleva más de seis años sin mantenimiento, o la “glorieta de los derrapes”, cuyas condiciones de limpieza son “pésimas”.

“Nos reconocieron que no estamos en el recorrido de la limpieza, porque no somos un barrio acabado. No tenemos barrido manual ni mecánico, los barrenderos pasan de largo. La glorieta sí reconocieron que era pública, y vinieron a limpiarla el día siguiente, igual que las alcantarillas. La acera dicen que es de titularidad privada, pero tiene alumbrado público e hidrantes. Si es privada, no sabemos qué hacemos pagando el vado para los garajes...”, critican los vecinos.

El Concello, según la versión de los residentes, les ha comunicado que los retrasos en la ejecución del proyecto de urbanización del barrio se deben a las obras de una tubería de la empresa Municipal de Aguas (Emalcsa) “que tienen que meter desde Matogrande a Pocomaco” y que, previsiblemente, no se podrá continuar con los trabajos hasta que este tramo de la canalización se haya culminado.

Los residentes, mientras tanto, no se han quedado quietos. Además de la reunión con los representantes de las dos áreas, han cursado 200 solicitudes por la vía del registro municipal, equipadas con fotografías, para que “todos los implicados tengan constancia de lo que ocurre”. Además, se han puesto en contacto con Adif para que acondicione la zona del apeadero del Campus de Elviña y el túnel peatonal que comunica el campus con la ciudad, que, igual que otras zonas del distrito, lleva años sin mantenimiento, supervisión o limpieza. “Por allí no ha pasado nadie en diez u once años. La basura se acumula y la iluminación es escasa”, censuran los residentes, que han tenido que ponerse en contacto con Espacio Coruña para pedirles que enciendan la iluminación de la entrada principal para “poder sentirnos más seguros cuando anochece”, algo a lo que la superficie comercial ha accedido. El parque infantil es otro de los caballos de batalla de los residentes, que manifiestan que la fuente no funciona por el deterioro y el sistema de riego tiene “las mangueras cortadas”. “Además, no hay ni una sola papelera en el parque. Se las llevaron todas por el COVID y todavía no las han repuesto”, lamentan. Los residentes adelantan que no van a resistir en sus reclamaciones, y que están pendientes de una reunión con la Valedora do Pobo para poder trasladar sus demandas. “Esperemos que se haga la presión necesaria para que se acelere el tema”, aguardan.

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