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Luz de Navidad en A Coruña, sonrisa de las niñas

Cinco pequeñas se subieron ayer al estrado del Obelisco para el encendido de las luces de Navidad, ante una multitud que iba desde el fin de la calle Real hasta Afundación

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Encendido de las luces de Navidad en A Coruña Víctor Echave

“Feliz, feliz Navidad, la que nos recuerda a las ilusiones de nuestros días infantiles”, escribía Dickens sobre una fiesta que parece pensada para los niñez. Y niños, o, más bien, niñas, fueron las protagonistas en la tarde de este sábado del encendido de las luces de Navidad desde el Obelisco. En un acto conducido por la alcaldesa, Inés Rey, y el actor Suso Martínez, hasta cinco chicas se subieron al estrado para participar en el pulsado del botón que, a las 18.30 horas, iluminó todos los barrios de la ciudad con tres millones de bombillas. Las acompañaban varios concejales de la corporación, una de ellas, la nacionalista Avia Veira, con su hijo en brazos, mientras las luces alumbraban el inicio (laico) de la Navidad, estallaba la pirotecnia y la multitud bailaba Jingle Bells.

Multitud en torno al Obelisco con las luces de Navidad encendidas. | // VÍCTOR ECHAVE

Y si las cinco niñas fueron las protagonistas en el estrado, dando felicitaciones de Navidad y explicando las decoraciones de sus casas (en la de una había árbol y Belén, en la de otra por el momento solo pegatinas, y una tercera disfrutaba de nada menos que dos Belenes), también destacaba la infancia entre el público: niños subidos a los hombros de sus padres, a las vallas, con gorros de Navidad y astas de reno. Que fueran chicas las que subieron al palco fue casualidad, pues se eligieron entre los autores de dibujos repartidos en una urna: cuando se leyó el quinto nombre, una madre cruzaba los dedos para que le tocase a su hija mientras esta protestaba. Se llevó una mano al corazón y suspiraba cuando no se leyó su nombre.

Rey, Martínez y las niñas pulsan el botón de encendido. | // VÍCTOR ECHAVE

Aunque en la multitud, que rodeaba el palco y abarrotaba la acera y la calzada desde el fin de la calle Real hasta el edificio de Afundación, había de todo: desde adultos que erguían sus bufandas del Deportivo a adolescentes, los más vociferantes , o una mujer que acudió con muletas para no perderse el nacimiento de la Navidad. Antes del acto, en torno a las 17.15 horas, ocupó el escenario del Obelisco el mago Román, y luego Gallaecia Big Band dio un concierto.

Riego de agua, iluminada la noche pasada. | // V. ECHAVE

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