El sorteo de Navidad deja muchas imágenes para el recuerdo. No solo las del teatro Real, donde se celebra esta tradición. También en A Coruña, donde ayer cayó el Gordo, quedaron inmortalizados brindis, abrazos e incluso lágrimas. De felicidad, claro. Pero detrás de cámaras pasan muchas más cosas. Los que no pueden entender cómo no han comprado ese décimo agraciado si pasan todos los días por delante de la administración y los que tienen consejos para los que van a ingresar casi 400.000 euros. “El dinero, debajo del colchón, no te fíes de nadie”, le dijo muy serio un vecino a una de las premiadas de la calle Barcelona.