La empresa Clece recurrió en los tribunales la prórroga forzosa decretada por el Concello de uno de los contratos mediante los que se presta el Servicio de Ayuda a Domicilio. La orden municipal obliga también a la compañía a abonar a las trabajadoras los atrasos que les adeuda.

La presentación del recurso hizo que la Junta de Gobierno Local acordase la semana pasada el personamiento municipal en el mismo con el fin de defender los intereses del Concello. Ingesán también recurrió la prórroga del otro contrato de este servicio, pero una sentencia le obliga a prestarlo mientras no se licite uno nuevo, lo que el Gobierno local preveía haber hecho en octubre.