En A Coruña no hace falta ni que sea 31 de diciembre ni tampoco se echa de menos la Puerta del Sol para tomarse las uvas. Las campanadas de Nochevieja se pueden celebrar un día antes y a solo un paso del mar, como hizo ayer la alcaldesa, Inés Rey, que inauguró el encendido del Millennium, ubicado en Labañou, con una fiesta con música para dar la bienvenida, antes de tiempo, a 2023. El obelisco llevaba apagado más de una década y recupera sus luces a solo unas horas de poner fin a 2022.

La alcaldesa, con los concejales de Educación y Urbanismo. | // VÍCTOR ECHAVE

Los periodistas Pablo Portabales y Teba Chacón hicieron de maestros de ceremonia de una celebración en la que no apareció la lluvia pero sí la música de la mano de De la O y Garufa Blues Band. Hasta allí se acercaron dos centenares de vecinos. Hubo cotillón, con gorros y matasuegras repartidos por el Ayuntamiento, y muchos bailes con el Millennium como protagonista, veintidós años después de que fuese inaugurado en otro acto por Francisco Vázquez. Fue una forma alternativa de decir adiós a 2022 y prepararse para lo que viene esta noche, cuando volverán a sonar las doce campanadas.