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El Sergas recupera el Fortín de Oza tras su uso por la Universidade

El edificio, ahora en desuso, acogió al Instituto de Ciencias da Saúde y luego a una empresa de investigación genómica

Edificio del Fortín de Oza, situado tras el faro. Víctor Echave

El edificio del Fortín de Oza, situado en el recinto del Sanatorio Marítimo de ese mismo lugar, regresó a manos de su propietario, el Sergas, tras haber solicitado a la Universidade da Coruña su devolución. La institución académica disponía del inmueble en régimen de cesión desde 1999 y, al encontrarse en desuso, el Servizo Galego de Saúde optó por recuperarlo, aunque fuentes del organismo informaron a este periódico que todavía no se ha decidido a qué fin se dedicará.

El edificio fue incluido inicialmente en el convenio suscrito en 2018 entre el Concello y la Universidade para el desarrollo del programa Conecta Coruña, mediante el que se creará en la ciudad una red de inmuebles inteligentes. Pero, ante la solicitud del Sergas, la edificación tuvo que ser excluida finalmente de esta iniciativa, como comunicó el rectorado a la administración municipal a mediados del mes pasado.

El uso inicial que le dio la Universidade en 1999, año de su cesión, fue el de albergar la sede del Instituto de Ciencias da Saúde, que luego se convirtió en el Instituto de Investigación Biomédica da Coruña (Inibic) y se trasladó al Hospital Materno Infantil. Fue entonces cuando el edificio pasó a ser ocupado por la empresa Health in Code —surgida de la colaboración entre la Universidade y el Hospital Universitario de A Coruña—, que se dedicó a investigar sobre cardiopatías hereditarias. La marcha de la compañía de esta ubicación dejó finalmente el edificio en desuso.

El edificio del fortín se encuentra situado en la parte posterior del faro de Oza y fue originalmente una batería costera levantada a finales del siglo XVI, años después del ataque a A Coruña de los ingleses liderados por Francis Drake, quien desembarcó sus tropas en la hoy desaparecida playa del Lazareto. Para evitar una intervención similar, se decidió instalar cañones en ese punto con el fin de defender este punto de la costa.

En 1797 se construyó un edificio en forma de U cuya estructura se conserva en la actualidad y que sirvió para alojar al cuerpo de guardia de las baterías y como almacén de pólvora. En el siglo XIX se convirtió en lazareto para acoger a los llegados a la ciudad en barco que sufrían enfermedades infecciosas. En 1910 se integró en el Sanatorio Marítimo de Oza, lo que hizo que en su interior se instalaran cocinas y comedores para los niños que acudían a las colonias escolares.

Después de la Guerra Civil se levantó una planta más para alojar a las religiosas que prestaban servicio en el centro sanitario. Tanto el fortín como el faro de Oza, construido a su pie en 1915, cayeron en desuso durante el siglo XX y hubo que esperar a 1999 para que ambos se restaurasen, momento en que se añadió un cuerpo al fortín en su parte posterior.

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