El coruñés que recorre el mundo para ver eclipses

El divulgador astronómico y fotógrafo coruñés Óscar Blanco, ahora en Australia, recorre el mundo en busca de eclipses, auroras boreales y fenómenos que inmortaliza con su cámara

Cielo de Bolivia.

Cielo de Bolivia. / ÓSCAR BLANCO

En el noroeste de Australia, a más de 1.800 kilómetros por carretera de Perth, Óscar Blanco vio un eclipse total de sol hace tan solo tres días. Es el octavo que observa en su vida. De nuevo esa emoción de la que se confiesa adicto. El divulgador astronómico y fotógrafo coruñés viaja en busca de cielos oscuros, eclipses, auroras boreales y otros fenómenos. Todo ello se lo lleva grabado en la memoria, pero también en su cámara, y comparte muchas de esas fotografías en su Instagram. “El tema de la astronomía ha sido siempre esa excusa para intentar ir a sitios a los que de otra manera no iría o no me lo plantearía”, comenta mientras pasea por un pueblo australiano en el que en sus aguas, asegura, “hay muchos tiburones”.

Cielo de Bolivia.   | // ÓSCAR BLANCO

Aurora boreal en Australia. | // ÓSCAR BLANCO / Ana Carro

Lleva ocho eclipses, pero sigue sintiendo la misma emoción que hace 17 años. El primero lo recuerda muy bien. “Fue en la Capadocia, en Turquía, en 2006. El primero siempre es especial por la emoción de verlo y vivirlo”, señala el socio fundador de la Agrupación Astronómica Coruñesa ÍO y director del Centro Astronómico de Trevinca, en Ourense, que destaca que “un eclipse total de sol es un fenómeno natural que si no lo ves, no sabes lo que es realmente”. A él le atrae ese momento “en el que la luna tapa por completo el sol”, lo que le provoca “una sensación increíble”. Sin filtro. A simple vista. Pero con su cámara en mano, por supuesto, porque en estos viajes combina sus “dos aficiones desde que era niño, la astronomía y la fotografía”.

Óscar Blanco, en su viaje a Chile.   | // ÓSCAR BLANCO

Óscar Blanco, en su viaje a Chile. | // ÓSCAR BLANCO / Ana Carro

En su ordenador se pueden encontrar imágenes de auroras boreales en Islandia, de eclipses en Chile o Estados Unidos, de cielos estrellados en Namibia o, también, de lunas en A Coruña. “Hay que pensar en cómo cambian las estrellas dependiendo de dónde estés tú. Al cambiar de latitud, lo que tienes encima de la cabeza también va cambiando y vemos constelaciones que no se ven desde Europa”, detalla, feliz de disfrutar estos días de “la famosa Cruz del Sur”, la constelación más famosa del hemisferio sur, y de la “Alfa Centauri, una de las estrellas más cercanas al Sistema Solar”. Ese cielo austral que deja a uno con la boca abierta. Aunque avisa: “No hace falta irse muy lejos para ver esos cambios” y reconoce que en “el sur de la Península o en Canarias ya se aprecian las diferencias”.

Luna llena con la Torre de Hércules.   | // ÓSCAR BLANCO

Luna llena con la Torre de Hércules. | // ÓSCAR BLANCO / Ana Carro

Óscar Blanco también ha visto eclipses totales de sol en el este de China (2009), en el noreste de Australia (2012) y en las Islas Feroe (2015), viaje que aprovechó para ir también a Islandia a capturar auroras boreales. En 2016 le tocó ir a Indonesia, a la isla de Sulawesi, un sitio “muy poco turístico” en el que disfrutó de otro eclipse. Al año siguiente, junto a otros miembros de la agrupación ÍO, fue a Estados Unidos, a Wyoming, y hace cuatro años voló hasta Chile por el mismo motivo. Este año le ha tocado repetir Australia, pero en el noroeste. “Hay más personas que hacen esto de viajar con la excusa astronómica. Aquí nos encontramos con otros españoles”, desvela el coruñés, que ha viajado con una familia de Vilagarcía de Arousa y con una compañera de ÍO que lleva ya nueve eclipses en sus retinas.

Eclipse total de sol en Chile en 2019.   | // ÓSCAR BLANCO

Eclipse total de sol en Chile en 2019. | // ÓSCAR BLANCO / Ana Carro

A Coruña, agosto de 2026

Al divulgador y fotógrafo coruñés siempre le llamaron la atención los eclipses porque “no son fáciles de ver”. Para hacerlo, “es necesario moverse” por todo el mundo. Cuenta que el último que se vio en A Coruña fue el 30 de agosto de 1905 y el siguiente será el 12 de agosto de 2026. “Entre una fecha y otra ha pasado mucho tiempo y yo no he tenido la paciencia de esperar y ver solo uno dentro de tres años. He intentando ver todos los que he podido”, relata Blanco, que en el año 2021 expuso algunas de sus fotografías en una muestra organizada en la Casa de las Ciencias.

Su objetivo es que ese décimo eclipse de su colección sea el de su ciudad, A Coruña. “Me apetece mucho porque voy a poder verlo en casa sin necesidad de viajar, aunque me encanta hacer esos viajes”, apunta. Por eso, el año que viene planea viajar a Estados Unidos para capturar el noveno.

Será para él, además, un eclipse diferente. Y no porque ocurra en el cielo sino porque cinco días antes es su cumpleaños, medio siglo. “El 8 de abril de 2024 cumpliré 50 años y tres días después será el eclipse. Va a ser especial”, avanza el director del Centro Astronómico de Trevinca, que se abrió a finales de 2021 con el objetivo de “contar cosas sobre astronomía y estrellas” a aquellas personas que buscan cielos oscuros que explorar. “Esta funcionando muy bien”, admite orgulloso.

El último eclipse total de sol que se vio en A Coruña fue en 1905

Mientras observa la Vía Láctea desde el campamento en el que se está quedando en Australia, Óscar Blanco reflexiona sobre la importancia de mirar hacia arriba y aprovechar la oportunidad de ver cielos oscuros. “Una de las cosas que me mueve a otros lugares del mundo es que cada vez es más difícil verlos donde vivimos porque hay mucha contaminación lumínica”, lamenta, y señala que “Australia es un país especialmente despoblado, donde hay unas enormes distancias y cielos alucinantes”.

Reconoce que conducir por “carreteras larguísimas que nunca se acaban” se puede convertir en algo “pesado”, pero la recompensa llega por la noche, cuando se va la luz y aparecen esas pequeñas marcas brillantes.

“Se ven los cielos puros. Ya me gustaría ver las estrellas así cerca de A Coruña. Es un cielo que vale la pena”, expone, a la vez que ve a Orión “torcido, unos 70 grados tumbado con respecto a como se ve en Galicia”. Esas pequeñas curiosidades son las que impulsan a Óscar Blanco a recorrer el mundo y seguir planeando nuevas escapadas para capturar trocitos de cielo.

Suscríbete para seguir leyendo