El censo de viviendas vacías de A Coruña sigue en aumento y ya superan las 20.000

Cerca del 15% están sin ocupante, y han subido en unas 2.700 en lo que va de siglo, según el INE | A Coruña es la cuarta urbe con más proporción de casas deshabitadas entre los municipios con más de 100.000 pisos

Viviendas vacías pertenecientes a la Sareb, en la avenida de Finisterre.   | // VÍCTOR ECHAVE

Viviendas vacías pertenecientes a la Sareb, en la avenida de Finisterre. | // VÍCTOR ECHAVE / Enrique Carballo

Mientras los problemas de vivienda en la ciudad se agravan y los precios de alquiles y compraventa siguen subiendo, el número de pisos desocupados lleva creciendo desde inicios de siglo. De acuerdo con los datos que ofrece el Instituto Nacional de Estadística (INE) en el Censo de Población y Viviendas, que se elabora cada diez años, en 2001 las viviendas vacías eran 17.322, y en 2011 ya habían subido a las 19.283. De acuerdo con el censo del año 2021, cuyos datos se conocieron ayer, la cifra ha subido hasta las 20.059, es decir, cerca del 14,7% del parque de la ciudad, medio punto por encima del porcentaje de una década atrás.

Además, mientras que en la primera década del milenio los pisos habitados crecieron en la ciudad de mano de la burbuja inmobiliaria, en los diez años siguientes apenas se ha incrementado la cantidad de viviendas con vecinos. En 2011 eran 116.127, y han subido hasta 116.171, menos de medio centenar más. El incremento es sustancialmente inferior al crecimiento del número de vecinos, que han aumentado en 1.246 personas hasta algo más de 245.500 habitantes.

El porcentaje de casos sin ocupante en A Coruña es de los más bajos de Galicia, pero la comparativa es engañosa, ya que los municipios rurales tienen sistemáticamente muchas más casas deshabitadas. Si se limita el análisis a los municipios que tienen más de 100.000 pisos en total, en cambio, la ciudad tiene uno de los peores porcentajes. Las 26 urbes que superan la cifra tienen, en conjunto, el 8,2% de los pisos sin habitante, es decir, un 43,6% por debajo de la ciudad.

Dentro de estos grandes municipios, A Coruña es la cuarta ciudad con más porcentaje de vivienda sin habitantes, un dato que el INE calcula en base al consumo eléctrico en las casas. Solo tiene por delante a dos municipios turísticos: Torrevieja, que roza el 25% y Marbella, que anda por el 20%, así como la única otra ciudad gallega en la lista: Vigo alcanza el 15%. En otras ciudades con parques semejantes al coruñés las casas sin aprovechar son sustancialmente menos: en Granada el porcentaje está en el 8,4%, Oviedo en el 7,3% Gijón en el 5,6% y Vitoria en el 4%.

La falta de datos acerca de las viviendas vacías de la ciudad es una queja de los expertos en el sector, que han reclamado más información en declaraciones a este diario. El director de la Escola Técnica Superior de Arquitectura da Coruña, Plácido Lizancos, “lo primero es cuantificar”, mientras que el arquitecto Iago Carro, del colectivo Ergosfera, pide un “estudio serio”, y la socióloga Estefanía Calo, profesora en la Universidade da Coruña (UDC) y especializada en cuestiones de vivienda y urbanismo, señala que los datos de 2011 “no son del todo fiables”. Se necesitan mejores investigaciones, explican para determinar cuáles son las condiciones de los pisos y cuáles son las políticas a aplicar.

Para 2021, el INE no recoge, al menos todavía, el estado de las viviendas desocupadas, pero el censo de 2011 apunta a que la mayoría no estaban en un estado inhabitable. Menos de 100, es decir, por debajo del 0,5%, aparecen clasificadas como ruinosas, y las que se encuentran en estado “malo” o “deficiente” suman algo más de 2.500. Pero más de 15.300, es decir, cerca de cuatro de cada cinco, están en un estado de conservación “bueno”, de acuerdo con el INE.

Según explicaba Calo, entre los pisos deshabitados hay casos de disputas entre herederos que no concuerdan en qué uso darles, pero también propietarios que “no necesitan alquilar” o tienen miedo de hacerlo, y compraron la vivienda “como inversión, o para un hijo o hija”. La abogada de la Asociación de Inquilinos, Verónica Urreaga, señalaba también que al “propietario muchas veces no le interesa alquilar”.

En cuanto a Lizancos, considera que al fenómeno de las viviendas vacías está ligado la “especulación en sus diversas variantes”. En su opinión, A Coruña “tiene una renta per cápita enorme, pero también es una ciudad muy desigual”, y la población con más renta está “polucionando al resto” en el sentido de que acumula vivienda que no pone en el mercado a la espera de poder sacar mayores réditos.

Además, el director de la escuela de la Universidade da Coruña (UDC) cree que “hay zonas con alta calidad o susceptibles de tenerla en las que los propietarios retienen el material inmobiliario a la espera de una oportunidad de ponerlo en el mercado: edificios viejos o arruinados, solares...” Estos inversores, con gran capacidad económica, “no tienen prisa, y pueden moldear la ciudad”, considera.

Mayoría de más de 40 años

En el parque inmobiliario de la ciudad también predominan los pisos de varias décadas de antigüedad. De acuerdo con el INE, algo menos de 3.100, el 2,3%, se construyeron entre 2011 y 2020, y otros 20.700, el 15,2%, entre 2001 y 2010, coincidiendo con los años de mayor intensidad de la burbuja inmobiliaria. Otros 34.600, más o menos una cuarta parte del parque actual de la ciudad, se levantaron entre 1981 y 2000.

Pero el 57% se terminó en 1980 o antes. La época con más intensidad de construcción, superior de hecho a la de la burbuja, fue la década de 1961 a 1970, de la que se conservan, a mayores de los que se hayan podido derribar desde aquellas, algo más de 31.400 pisos: el 23% del parque total de la ciudad, y la antigüedad más común. Y entre los inmuebles coruñeses, unos 25.300 son de 1971 a 1980, el 18,6%. Entre estas dos décadas suman cerca de un 42% de las casas disponibles actualmente. Aproximadamente otras 7.600 son de la década de los 50 y unas 5.300 de los años 30: anteriores al 1900 solo hay unas 1.600.

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