La reforma urbanística de la ría de O Burgo, parada año y medio

El PSOE presentó en marzo de 2022 un proyecto para limitar la construcción en el litoral de O Burgo que nunca llegó a pleno

Pazo de los Guyatt, que el Concello quiere hacer público.   | // Carlos Pardellas

Pazo de los Guyatt, que el Concello quiere hacer público. | // Carlos Pardellas / Enrique Carballo

El 3 de marzo de 2022, el Ejecutivo municipal socialista llevó a la Junta de Gobierno Local un proyecto para modificar la normativa urbanística del litoral de la ría de O Burgo entre la playa de Oza y el límite con Culleredo. El documento preveía añadir zonas verdes y un paseo litoral, proteger elementos patrimoniales y reducir a un tercio la edificabilidad, esto es, la capacidad de los promotores para levantar nuevos edificios.

Pero para que esta modificación sea efectiva tiene que aprobarse en el pleno, y, aunque el Gobierno local preveía conseguirlo a través de un pacto con Marea Atlántica y la alcaldesa, Inés Rey, declaró en mayo del año pasado que “la voluntad de negociación” de su Gobierno estaba “fuera de toda duda”, este paso no se llegó a concretar. Un año y medio después, y pese a que el proyecto pasó la evaluación ambiental en verano del año pasado, la propuesta definitiva no está terminada. Fuentes del Ayuntamiento señalan a este diario que “estamos trabajando en la redacción del documento”.

El urbanismo en el sector, una amplia zona de casi 385.000 metros cuadrados y denominada en los documentos como API S-35, está regulado por un cambio en el Plan General de Ordenación Municipal (PGOM) de 1998 que se aprobó en 2008, y se incorporó al nuevo PGOM de 2013. Actualmente se pueden levantar un total de 633 viviendas en nueve zonas, que suman algo más de 92.500 metros cuadrados. Pese al tiempo transcurrido desde que se proyectaron, los promotores no llevaron a cabo los polígonos.

En noviembre de 2020 el Gobierno local, ya con Inés Rey como alcaldesa y con Juan Díaz Villoslada como concejal de Urbanismo, propuso paralizar los trámites urbanísticos en el ámbito durante un año para impedir la construcción y dar tiempo para modificar la edificabilidad (aunque el proyecto de un edificio en la carretera de O Burgo quedó excluido de la suspensión de licencias). Su propuesta fue aprobada con el respaldo del BNG, puesto que el Partido Popular se abstuvo y Marea Atlántica, entonces socio preferente de los socialistas, salió del pleno porque los socialistas no admitieron paralizar también las licencias en As Percebeiras.

El plazo de un año concluyó sin que hubiese un proyecto de reforma, pero cuando el Ejecutivo municipal presentó su documento, a inicios de 2022, fuentes del Concello señalaron a este diario que pactarían una versión definitiva. Así, consideraban, tendrían la mayoría de los votos en el pleno y asegurarían la aprobación inicial de la reforma.

Entre las principales propuestas de los socialistas —que tras las elecciones de mayo necesitan el respaldo del BNG o del PP, de los que prescindió como interlocutores en este asunto en el mandato pasado— estaba la reducción de los permisos para construir. El borrador reducía en un 67% los metros a construir, que caían a unos 32.000, mientras que las viviendas se recortaban hasta las 241, de las que 32 serían de precio tasado, y divididas en seis zonas. Por ejemplo, entre As Xubias de Abaixo y el puente de A Pasaxe se pasa de 455 viviendas a un centenar, al tiempo que se eliminan edificaciones residenciales por debajo del Materno.

Marea quedó fuera de la Corporación municipal las pasadas elecciones, y su sucesor natural a la hora de respaldar la reforma es el BNG, que suma con el PSOE mayoría absoluta de concejales y ya lo apoyó a la hora de paralizar las licencias urbanísticas. Pero antes, el Gobierno local tiene que llevar al pleno el borrador que ya pasó por la Junta de Gobierno Local, o, en su defecto, promover uno nuevo.

Senda litoral y bosques

El proyecto presentado a inicios del año pasado preveía, además de reducir la edificabilidad, tirar “toda la ocupación de edificación ruinosa” en la zona más próxima a la ría, y convertirla en una zona ajardinada por la que pasará una senda litoral que partiría del límite con Culleredo y pasaría bajo el puente de A Pasaxe.

Luego recorrería la zona perteneciente a Costas en la que se encuentran naves industriales, incluidas las de Congeladora Coruñesa, que perdieron la concesión en el año 2014 y a las que la Audiencia Nacional acaba de denegar la posibilidad de obtener una nueva. Según la orden de hace casi diez años, tendrían que haber abandonado el relleno en concesión. El paseo seguiría entonces pegado a la costa hasta la plaza de Oza.

De acuerdo con los documentos del Concello, la idea es enlazar “el paseo marítimo que rodea la ciudad” con el de la ría de O Burgo. Además, el proyecto municipal prevé crear bosques “de gran calidad paisajística y ambiental”. Las zonas verdes, afirman los redactores del proyecto, contribuirían a la “ocultación” de las edificaciones.

En cuanto al patrimonio, el borrador de 2022 incorpora un estudio para poner en valor una docena de edificios y equipamientos culturalmente relevantes, protegiendo a cuatro nuevos elementos: la casilla ferroviaria de As Xubias de Abaixo, el antiguo apeadero del puente de A Pasaxe, el sistema de muelles situado a la altura del Materno y un tramo empedrado en los inicios de la avenida de A Pasaxe, que se corresponde con una carretera de inicios del siglo XX. El documento municipal también propone convertir el pazo de los Blanco (a la derecha de la avenida de A Pasaxe en dirección ciudad, antes de llegar al Materno) en un centro de investigación agrícola, y dar un uso público al pazo de los Guyatt, en el número 11 de As Xubias de Abaixo.

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