El embalse de Cecebre se pone verde

Emalcsa y Xunta aseguran que el agua es apta para consumo

Iván Aguiar | Adrián G. Seoane

El color verde se ha apoderado de las aguas del embalse de Cecebre, que abastece a la ciudad de A Coruña y a buena parte de la comarca de A Coruña. El motivo es la presencia de cianobacterias, organismos microscópicos que se generan por un aumento de la temperatura del agua y una menor circulación de la misma, situación que suele producirse en verano a causa del descenso en la entrada de agua.

La Empresa Municipal de Aguas de A Coruña (Emalcsa), que explota la presa, asegura que este fenómeno “no afecta al consumo ya que tanto la Xunta de Galicia como Emalcsa están realizando los seguimientos y revisiones correspondientes y, además, el agua recibe el tratamiento correspondiente antes de llegar a las casas”. El Gobierno gallego, por su parte, explica que se detectaron las cianobacterias “este verano”, lo que “activó una alerta de seguimiento” para realizar “un control más intensivo de la situación y de su evolución”. 

La Xunta también señala que el agua es apta para el consumo. “Estos procesos son muy comunes en los embalses, teniendo en cuenta que las cianobacterias no afectan al consumo del agua, ya que esta llega previamente tratada a viviendas y a industrias”, asegura. Además, el Ejecutivo autonómico indica que la proliferación de estos microorganismos “puede derivar en aparición de una toxina, pero en casi de que así sucediese, la potabilizadora de A Telva está preparada para tratarla, por lo que no habría problema para el abastecimiento a la población”.

La aparición de las cianobacterias está asociada a la de algas que cuando alcanzan un alto grado de concentración pueden llegar a ser tóxicas, lo que lleva a las autoridades a incrementar el número de controles que se realizan de forma habitual. No es la primera vez que se da este fenómeno, ya que había ocurrido otros años.

En el caso de Cecebre, los datos recogidos por la Xunta, muestran que el pasado 19 de septiembre se detectaron 247.625 células por milímetro, cuando el límite normal es de 50.000. En concreto se ha registrado la presencia de Pseudanabaena mucicola y microcistinas.