Entrevista | Marcos Pérez Maldonado Nuevo presidente de la Asociación Española de Comunicación Científica y director de los Museos Científicos

“Cuando se habla de epicentros de divulgación científica en España, A Coruña es uno de ellos”

“La comunicación científica debe insistir en que todas las personas deben poder disfrutar por igual de los beneficios de la ciencia y participar en los debates que les afectan”

Marcos Pérez Maldonado, director de los museos científicos.   | // LOC

Marcos Pérez Maldonado, director de los museos científicos. | // LOC / Marta Otero Mayán

El director de los Museos Científicos Coruñeses, Marcos Pérez Maldonado, acaba de ser nombrado presidente de la Asociación Española de Comunicación Científica, lo que atribuye, en parte, a la gran cultura científica que existe en la ciudad, fuertemente arraigada a su identidad.

¿Cómo encara esta nueva etapa de la Asociación, con usted como presidente?

Esta asociación de profesionales de la comunicación científica reúne periodistas especializados en ciencia, en salud, en medio ambiente, a museólogos y a personas que investigan la comunicación científica, que es un ámbito que tiene mucha importancia a raíz de la respuesta social a las vacunas. Se entendió que a veces no basta con contar las cosas bien, sino que la forma en la que la sociedad asume o razona el conocimiento científico es compleja y tiene que ver con algo más que la mera transmisión de datos. Hemos crecido mucho en los últimos años, somos casi 600 personas socias y constituimos un foro de encuentro. Llevo cuatro años en la junta directiva y ahora me ha tocado la responsabilidad de dirigirla. En buena medida, tiene que ver con el papel importante que tiene nuestra ciudad en el mundo de la comunicación científica. A Coruña es una ciudad referente con toda la actividad del Ayuntamiento, los museos científicos, la sede del Muncyt, la actividad que despliegan los centros de investigación de la Universidade da Coruña, el Inibic. Hay una agrupación astronómica que es de las más importantes de España, está el Bricolabs...

Existe un tejido científico fuerte en la ciudad.

Exacto. Cuando se habla de epicentros de la divulgación en España, A Coruña es uno de ellos; a la altura de A Coruña pueden estar Granada o Barcelona y Madrid.

¿Qué se hizo bien en A Coruña para que hoy tenga ese rol?

Ha sido fundamental la apuesta del Ayuntamiento, y hablo como profesional de la comunicación y presidente de la Asociación. Es de justicia reconocer la apuesta desde 1985 por incorporar la cultura científica al ámbito de la cultura. En A Coruña, igual que el Ayuntamiento utiliza actividades que tienen que ver con la promoción de la música, o que hay actividades deportivas, está la cultura científica, que forma parte de la identidad de la ciudad. No hay ninguna ciudad en España, en términos generales, que aglutine una oferta de museos de ciencia como la que tiene A Coruña, que es diversa y que constituye uno de los atractivos turísticos de la ciudad: cuando recibimos a gente de fuera de A Coruña, les enseñamos la Torre, la plaza de María Pita, las playas y los museos de ciencia.

La pandemia fue un punto de inflexión que hizo que la sociedad cayese en la cuenta de lo importante que es saber comunicar la ciencia. ¿Cuáles son ahora los retos de los en materia de divulgación?

Hay una actividad ordinaria que es trasladar los avances que genera el conocimiento científico. La ciencia avanza constantemente, hay noticias que salen en el periódico que tienen que ver con el ámbito de la salud, o de la astronomía. Eso pasa todos los días. Hay un desafío muy importante que tiene que ver con los aspectos de la ciencia que generan controversia y retos para la sociedad. Ahora tenemos la inteligencia artificial. La pregunta es, ¿cómo conseguimos que esa herramienta se utilice para el conjunto de la sociedad?. O, por ejemplo, los científicos descubren que nuestra intervención en el medio ambiente está generando una crisis climática o en los ecosistemas que derivan en una pérdida enorme de biodiversidad. Eso son descubrimientos científicos vinculado a desarrollos tecnológicos, y la sociedad tiene que asumir que, ahora que sabemos esto, hay que reaccionar. Un debate típico de la asociación es que la gente de ciencia no tiene la respuesta, es un problema que tiene una dimensión social, política, y económica, y es en esos ámbitos donde se debe abordar. Lo importante es que la parte de la comunicación científica se haga bien. Ese es nuestro reto.

El ámbito de la divulgación no se puede desligar del compromiso y la dimensión social.

No solo no debe desligarse, sino que es desde donde debe partir. La ciencia es pública en el amplio sentido de la palabra; la mayor parte de la investigación científica se hace con recursos públicos, y en última instancia, los resultados de esa ciencia los padecemos y los disfrutamos el conjunto de la sociedad. No es algo que se circunscriba a las paredes de un laboratorio, está en la sociedad. La comunicación de la ciencia, aparte de trasladar esa naturaleza social, debe insistir en que todas las personas deben disfrutar por igual de los beneficios y poder participar de los debates que les afectan. Es una anomalía que no estén representados todos los sectores sociales en el debate sobre la inteligencia artificial. La comunicación científica debe propiciar esos debates.

Más allá de curiosidades y en lo tocante a las grandes cuestiones. como la crisis climática, ¿está la sociedad interesada en conocer las coyunturas del mundo que les rodea?

Yo creo que en general sí. La ciencia despierta interés y curiosidad de forma muy generalizada, aunque haya personas que no tienen interés y no están atentas a las novedades de desarrollo científico, y no pasa nada. Se puede vivir sin estar pendiente de esas cosas, sin embargo, hay indicios de que cuando hay ofertas de calidad de cultura científica, la respuesta es buena. Los museos científicos de A Coruña reciben cada año 400.000 visitantes, que es mucho más que la población de la ciudad. Por supuesto que hay interés. En los medios de comunicación, muchas veces las noticias de ciencia tienen tirón para el público. El interés está. Nuestra misión como comunicadores es que ese interés se traduzca en una participación activa.