Fallece el coruñés Emilio Celeiro a los 96 años, referente en el mundo del arte

Su obra ‘Xente’, en los jardines de Méndez Núñez, rinde tributo a los sanitarios por el COVID

Formado en la Escuela de Artes y Oficios, emigró a Venezuela, donde expuso en galerías 

Emilio Celeiro, en una exposición el pasado junio

Emilio Celeiro, en una exposición el pasado junio / Carlos Pardellas

RAC

El artista coruñés Emilio Celeiro ha fallecido en su casa a los 96 años. El Ayuntamiento de A Coruña ha publicado un mensaje en redes sociales para mostrar su pesar por el fallecimiento del “escultor, ilustrador y grabador coruñés de larga trayectoria y calidad artística”.

Nacido en A Coruña en 1928, Celeiro estudió en la Escuela de Artes y Oficios y asistió al taller de Arte que dirigía Mariano García Patiño. Su primera exposición fue en el año 1954 en la sala de Información y Turismo.

Emigró a Caracas (Venezuela), donde vivió hasta 1989. Allí estudió en la Escuela de Artes Plásticas, donde hacía dibujo con modelos, del natural y modelado, también asistió al Taller Libre de Arte donde aprendió la técnica de fundición. Compaginó su faceta artística con el diseño gráfico y llegó a exponer en distintas galerías de arte de la capital venezolana.

A lo largo de su extensa carrera recibió varios premios, como la Paleta de Plata, otorgado por la Asociación de Artistas Plásticos Gallegos por su trayectoria de más de 60 años dedicados al arte.

El pasado verano, en junio, el Concello de A Coruña le rindió homenaje con la exposición Celeiro en el Kiosco Alfonso de los jardines de Méndez Núñez. El artista estuvo presente en la presentación de la muestra, que contaba con 117 obras que hacían un viaje por los 70 años de trabajo y dedicación al mundo del arte. Su anterior exposición en un espacio municipal había sido en 2015, cuando expuso Mutantes en el Palacio Municipal.

Además, Emilio Celeiro sigue presente en Méndez Núñez, pues allí se encuentra una de sus piezas, Xente, una escultura con la que quiso homenajear al personal sanitario que tuvo que hacer frente a la pandemia. El artista, de hecho, pasó el COVID en dos ocasiones. En principio, la escultura rendía tributo al Camino de Santiago, pero esta enfermedad le hizo cambiar de opinión y ahora ocupa un lugar de honor en los jardines, frente a la comisaría de Policía, que rinde homenaje a toda esa gente anónima que solo quiere ayudar.