Vío se perfila como lugar de emplazamiento de la primera estación de ITV de A Coruña

La empresa SYC Applus+ estudia ubicarla en el polígono empresarial, en el que solo existen tres naves

Será la tercera sede del área metropolitana, tras las de Espíritu Santo y Sabón

Viales y parcelas del polígono empresarial de Vío. |   // VÍCTOR ECHAVE

Viales y parcelas del polígono empresarial de Vío. | // VÍCTOR ECHAVE / José Manuel Gutiérrez

Una estación de la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) podrá convertirse en la cuarta ocupante de una parcela del polígono industrial de Vío, ya que la empresa concesionaria de este servicio en Galicia, SYC Applus+, estudia este lugar como el posible emplazamiento de la primera instalación de este tipo que abrirá en el municipio de A Coruña, según publicó este lunes el Diario Oficial de Galicia. Aunque la Consellería de Economía e Industria establece la ubicación de la estación en Vío, se trata de un acuerdo que por el momento no está cerrado y es de momento solo una posibilidad.

Fuentes consultadas por este periódico han descartado que la ITV pueda instalarse en los polígonos de Agrela y Pocomaco, lo que dejaría como único emplazamiento posible el de Vío, ya que se encuentra desocupado en la mayoría de sus parcelas.

La de A Coruña será la tercera estación de ITV del área metropolitana, donde ya existen las de los polígonos de Espíritu Santo, en el municipio de Sada, y de Sabón, en Arteixo. La puesta en marcha de una instalación de esta clase en Vío proporcionaría a ese parque empresarial, de propiedad municipal pero de gestión privada en régimen de concesión, una actividad notable con relación a la que cuenta en la actualidad, ya que solo tiene dos empresas en activo y se construye una nave dedicada al almacenaje.

La construcción del polígono fue propuesta en 2003 por el alcalde Francisco Vázquez, ante el agotamiento del suelo industrial en el municipio en un momento en que la actividad económica era boyante gracias al impulso del sector de la construcción. Esa situación hizo prever al Concello que en solo tres años hubiera ya empresas en funcionamiento en Vío, cuya superficie alcanza los 700.000 metros cuadrados.

El planteamiento inicial para el polígono era la instalación de un centro logístico para la comarca, pero la apertura del de Ledoño, en el municipio de Culleredo, dio al traste con ese proyecto. La demora en la tramitación de la iniciativa también afectó, ya que el proyecto de urbanización tuvo que esperar hasta 2006 y las obras se desarrollaron durante el desplome del sector inmobiliario, lo que perjudicó de forma notable a la implantación de empresas en el parque.

Fue en 2015 cuando una compañía se ubicó en Vío, la textil Caramelo, una vez que fue adquirida por Manuel Jove, uno de los concesionarios del polígono junto con el también empresario inmobiliario José Collazo. La factoría acabaría por cerrar y su nave fue ocupada por Facet Ibérica. A continuación se instaló allí Productos Sanitarios Gallegos (Prosaga) y la última nave comenzó a construirse el año pasado por Promotora Urbana de Vío, la concesionaria del polígono, que pretende alquilarla a empresas de los sectores del almacenaje y la distribución comercial.

Las dificultades que pasaron los promotores de Vío para captar ocupantes de sus parcelas les llevaron a solicitar al Puerto que lo declararse espacio de promoción privada ZAL, de forma que favoreciese su relación con empresas instaladas en el puerto exterior, aunque la operación no derivó en la demanda de suelo en este polígono.

A pesar del agotamiento de las parcelas en Agrela y Pocomaco, la inexistencia de un acceso directo socava la posibilidad de que las empresas apuesten por ubicarse en Vío, ya que los vehículos se ven obligados a circular por el interior del segundo de esos polígonos para llegar. La construcción de la denominada cuarta ronda, la carretera que unirá la autovía del puerto exterior con la tercera ronda, es la solución prevista para este problema, aunque el Ministerio de Transportes adjudicó este mismo mes la redacción del proyecto, un trabajo que durará 18 meses y al que después seguirá la licitación de las obras y su realización, por lo que la apertura de ese vial aún está lejana.

La concesionaria del polígono trata de favorecer mientras tanto el asentamiento de empresas mediante medidas como la segregación de las parcelas de mayor tamaño, una de ellas efectuada recientemente. La empresa soportó en 2022 unas pérdidas de 3,7 millones de euros, a pesar de que el año anterior había ganado poco más de un millón. Este resultado fue atribuido al descenso de valor de los terrenos del polígono según el análisis realizado por una tasación independiente.

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