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La piscina municipal del Club del Mar cumple un año con el convenio extinto: “Es deficitario”

La actual directiva “urge” al Concello a presentar una propuesta “concreta” sobre el futuro de la instalación y reclama en los juzgados que le compense las pérdidas por prestar el servicio

Instalaciones del Club del Mar, con la piscina exterior que pertenece a la entidad.

Instalaciones del Club del Mar, con la piscina exterior que pertenece a la entidad. / Víctor Echave

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A Coruña

La piscina cubierta del Club del Mar es municipal, pero la entidad la gestiona a raíz de un convenio firmado en 1998, cubriendo los gastos y cobrando precios tasados. Pero la instalación ha ido convirtiéndose en una losa para el club, y, según diversas directivas, lleva años haciéndole perder dinero. En 2010 se estropeó el grupo de cogeneración que calentaba la piscina y el Concello no lo reparó, con lo que el club tuvo que pasar a abonar la energía para la climatización a precios de mercado, algo que se agravó con la subida de costes guerra de Ucrania. El 5 de mayo del año pasado acabó el convenio y la entidad ha tenido que seguir prestando el servicio en precario, por lo que demandó al Concello una compensación económica. Según resume el tesorero y vicepresidente económico, Roberto Vega, el servicio “es deficitario”, la demanda sigue abierta y el Concello no ha ofrecido una solución.

El cargo del Club del Mar afirma que la actual directiva, que elegida en marzo, tiene relaciones “cordiales” con el Ayuntamiento, pero añade que solo han tenido una reunión con el Gobierno local hace “casi dos meses”. En esta, el Ayuntamiento “se comprometió a buscar una solución”, pero “estamos a la espera de que nos pasen una propuesta”, pues ahora “estamos dando un servicio sin contrato” y a cambio de un precio que “no mantiene las instalaciones, no llega para pagar los sueldos”.

El Concello no ha respondido a las preguntas de este diario sobre las negociaciones, o sobre cuál será la decisión que tomarán para la piscina. El Ayuntamiento, por ejemplo, podría cerrar la instalación, asumir la gestión de manera directa, llegar a un acuerdo con el Club del Mar para que siga ocupándose de ella o sacar un concurso al que puedan concurrir a otras entidades o empresas interesadas.

Vega indica que desde el Gobierno local les han transmitido que “hay muchas posibilidades, pero ninguna concreta”, y reclama una propuesta para evaluarla. “Si lo vas a licitar, miramos si nos interesa; si es un convenio o un contrato de servicios, ponlo encima de la mesa y lo miramos; pero creo que, tal y como van los tiempos, ni ellos mismos saben lo que van a hacer”, opina el tesorero del Club del Mar.

Otra de sus reclamaciones es que la solución, sea “convenio, contrato o licitación”, incluya mejoras, desde la actualización de los precios y la “forma de trabajar” al mantenimiento de las instalaciones. Desde la junta directiva, explica Vega, lo “exigimos, ya no por el Club del Mar, sino por los usuarios”, de la instalación municipal, muchos de los cuales no son socios de la entidad.

Demanda abierta

La actual junta directiva fue elegida tras la renuncia del anterior presidente, David Iglesias, que apenas estuvo unos meses en el cargo. El año pasado la presidencia recaía en Alberto Santalla, y la junta directiva aprobó acudir a los tribunales para que el Ayuntamiento le compensase por las pérdidas derivadas de la gestión de la piscina. Según sus cálculos, desde que acabó el contrato el pasado 5 de mayo hasta el 30 de septiembre los gastos superaron los ingresos en más de 73.000 euros.

La vía judicial, explica Vega, “sigue su curso”, pues los actuales responsables del club creen que la antigua junta, integrada por personas diferentes, actuó “con muy buen criterio” ante “la imposibilidad de llegar a un acuerdo cordial”. “Tenemos que cobrar”, resume. Esta vía y la del futuro de la piscina, explica, “son independientes”, y, “creemos tener derecho a reclamar esas cantidades por servicios fuera de contrato: si mañana el Concello nos dice que están de acuerdo en pagarnos lo que reclamamos, solucionado”.

El Ayuntamiento sí que realizó una transferencia extraordinaria en 2022 al Club del Mar para apuntalar sus cuentas, con 52.000 euros de compensación por el déficit y 38.000 por otro acuerdo. Pero según la junta directiva de aquel entonces, esto “nos pagó tres recibos de la luz”. El club calculaba que acumulaba 400.000 euros de déficit por la gestión de la piscina, una cifra que se incrementaba en unos 24.000 euros todos los meses, y llegó a plantear el cierre de la instalación.

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