Estos son los tres juzgados de A Coruña que sufren la mayor carga de trabajo de Galicia: les entran más del doble de los asuntos que deberían

Todos son de lo Civil | El Superior reclama una nueva sala y refuerzo para esta jurisdicción en la Audiencia Provincial | Los secretarios judiciales piden reformar la administración y la CIG reclama más medios técnicos

Protesta de letrados de la Administración de Justicia ante los juzgados coruñeses, en 2022.   | // C. PARDELLAS

Protesta de letrados de la Administración de Justicia ante los juzgados coruñeses, en 2022. | // C. PARDELLAS

El atasco en los juzgados de Primera Instancia del partido de A Coruña, que se ocupan de los asuntos de lo civil, subió un 22% el año pasado, con una media de cerca de 1.500 asuntos pendientes a final de 2023. En la acumulación influyen las huelgas de 2023, pero también el elevado número de asuntos que reciben. Según datos del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), en tres de ellos se llegó a las cargas de trabajo más elevadas de Galicia, pues entraron más del doble de asuntos que la judicatura y el Estado pactaron que deben recibir. El Colegio de Abogados y el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) demandan más juzgados y los letrados de la Administración de Justicia exigen cambiar la forma de trabajar, al tiempo que desde la CIG reclaman medios materiales.

El juzgado gallego más copado es el número 7, que recibió en 2023 cerca de 2.650 asuntos, casi el 221% de los que debería según los módulos de referencia. De acuerdo con fuentes de los trabajadores de la sala, esto se debe a su “especialización”, ya que tramita los asuntos de la nulidad de cláusulas suelo, y hay una “deficiente dotación de personal” que lleva a que “no se pudiese acabar con los más de 12.200 asuntos de toda la provincia” que recibieron entre 2017 y 2022. El juzgado de Primera Instancia número 5 está al 214% de capacidad, y el número 1, al 209%. Son los únicos juzgados de toda la comunidad que superan el 200% de carga, junto con uno de Mercantil de Pontevedra que está al 201%.

Además, ocho de los diez juzgados de Primera Instancia de Galicia con una carga de trabajo de entre el 175 y el 200% de su capacidad están en el partido de A Coruña, y otro, el número 4, se encuentra al 174,6%. Es decir, más de la mitad de las 16 salas de este tipo del partido están saturadas a más del 150%, mientras que la sección número 4 de la Audiencia Provincial la carga supera el 170%. En cuanto a los juzgados de lo Social, los únicos que sobrepasan el 150% de la carga de trabajo recomendada en toda Galicia son coruñeses: el 3, 4 y 5 del partido judicial están entre el 151 y el 162%. En toda la comunidad existen un total de 32 juzgados de este tipo.

El decano del Ilustre Colegio Provincial de Abogados de A Coruña, Augusto Pérez Cepeda, ha reclamado este mes en declaraciones a este diario “más juzgados de Primera Instancia”, una petición que también realizaron fuentes del Superior. Aunque el pasado mes de abril se constituyó el juzgado número 16 del partido, y el año pasado abrió el 15º para ocuparse de derecho de familia, la Comisión Mixta de Xustiza integrada por miembros del Superior y la Xunta aprobó el mes pasado exigir al Ministerio de Justicia un nuevo juzgado de Primera Instancia para A Coruña, así como reforzar con un nuevo magistrado la sección cuarta de la Audiencia, “con competencia civil”.

A estas peticiones, el Superior une la reclamación de que la Xunta refuerce con más personal algunos órganos y cubra “las bajas o jubilaciones con más celeridad y con personal cualificado”. Desde el tribunal piden también que el Imelga presente sus informes legales con menos dilaciones y una “reorganización de la Justicia”, pues ahora cuenta con una “estructura obsoleta”.

Para los letrados de la Administración de Justicia, los antiguos secretarios judiciales, esta es la clave para acabar con los atascos. Fernando Santiso, miembro de la Unión Progresista de Letrados de la Administración de Justicia y que trabaja en la ciudad, señala que pese a que “se lleva muchos años hablando de una nueva estructura de la Justicia” que la haga más eficiente, esta no se ha concretado aunque “la necesitamos como agua de mayo”.

Según indica Santiso, el experimento de la “oficina judicial”, para reestructurar la organización de los partidos, ha tenido “muy escasa implantación” en España y “nula” en Galicia, por lo que pone sus esperanzas en la futura ley de eficiencia organizativa del servicio público de Justicia, que todavía no se ha aprobado. Cuando lo haga, confía, se pasará de un modelo basado en el “juzgado, una oficina pequeña” a agrupar a los letrados de la Administración de Justicia en “macrooficinas” en las que se tramiten los asuntos de forma más eficiente y luego se envíen a “una serie de magistrados que se encarguen de resolverlos”. “Lo ideal sería cambiar la estructura, y una vez que entre en funcionamiento valorar si se necesitan jueces, letrados, o si se necesita reforzar personal”, resume.

“Trabajamos para los bancos”

La portavoz del sindicato CIG para la Justicia en la comarca, Eva Rodríguez, achaca el aumento de los casos civiles a que los bancos y fondos de inversión “están litigando incluso por pequeñas cuantías” y “llenan lo civil de pleitos”, por lo que a los trabajadores a veces les da la “impresión de que estamos trabajando para bancos y fondos”. En el caso del juzgado de Primera Instancia número 7, afirma que el refuerzo que se le concedió en su momento para atender a las cláusulas suelo fue con “personal escaso” y ahora está en un “colapso terrible”.

A esto suma la “falta de inversión de la Xunta en medios tecnológicos”, y afirma que hay trabajadores que no tienen la última versión de la programación judicial porque el hardware que proporciona el Gobierno gallego “no pueden con ella”. A esto suma que hay jueces “reticentes” a que los expedientes estén digitalizados, por lo que en los juzgados hay todavía “muchísimo papel”, incluso duplicando trámites que se realizaron digitalmente. En algunos “una persona pasa media mañana imprimiendo lo que se mandó por Lexnet”, la plataforma digital de documentos.

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