La Policía Local peina los barrios para detectar terrazas sin licencia o que impidan el paso

El Concello se centrará la próxima semana en las instalaciones de mesas y sillas de los bares y restaurantes del centro, con mediciones y el uso de vehículos de emergencia para garantizar su circulación por la zona

Un vehículo de emergencias pasa junto a una terraza en la calle de la Estrella. |   // VÍCTOR ECHAVE

Un vehículo de emergencias pasa junto a una terraza en la calle de la Estrella. | // VÍCTOR ECHAVE

La Policía local recorre estos días las calles de los distintos barrios, cámara fotográfica en mano, para comprobar si los cientos de terrazas que se extienden por la ciudad están en regla. Estas mesas exteriores, una de las opciones favoritas de los coruñeses para tomar algo, han proliferado desde la pandemia, como también sus dimensiones. Con el objetivo de que esta modalidad hostelera no se salga de control, el Concello realiza estos días las revisiones pertinentes para detectar terrazas sin licencia y que “molesten, interrumpan u ocupen” el espacio de paso destinado a viandantes. Ayer estuvieron por la zona de A Sardiñeira y Os Mallos.

Fuentes municipales adelantan que la semana que viene se pondrá en marcha, además, un dispositivo de control de terrazas en el barrio de la Pescadería para comprobar si el mobiliario dificulta el paso de los vehículos de emergencias que puedan necesitar acceder al barrio en determinado momento. Para ello, un vehículo de los bomberos de estas características irá pasando por las calles de mayor concentración hostelera para efectuar mediciones de ocupación y asegurarse, de este modo, de que “cada cual ocupe su espacio”. Se trata de una medida preventiva que busca “garantizar” el paso a peatones y ambulancias o coches de policía u otras emergencias. Se trata de la segunda campaña de control que el Ejecutivo pone en marcha para evitar contratiempos con los vehículos de emergencia ya puso en práctica este método preventivo el verano pasado, cuando utilizaron un camión de bomberos para comprobar si la angostura de calles como A Franxa, Estrella u Olmos podía suponer un problema de accesibilidad en operativos en los que la rapidez es crucial para la resolución satisfactoria.

En esa ocasión, agentes de la Policía local escoltaron al vehículo, al tiempo que se encargaban de trasladar a los propietarios de los negocios las posibles modificaciones en sus terrazas con el fin de evitar complicaciones si alguno de estos vehículos se viese en la necesidad de acceder a estas calles. Desde el área de Emergencias señalaron entonces que, en términos generales, los hosteleros cumplían con la medida.

Ordenanza pendiente desde 2021

La ordenanza de las terrazas es una de las materias pendientes del ejecutivo local, que la alcaldesa, Inés Rey, refrendó esta misma semana como una de sus prioridades “inmediatas” para resolver en los próximos seis meses. La regidora se refirió a la cuestión en una comparecencia la pasada semana con motivo de los cinco años transcurridos desde la llegada del PSOE a la Alcaldía. Rey manifestó que “antes de final de año” pretende definir la ordenanza de terrazas, para lo que se reunirá “con el sector en los próximos meses”. El Gobierno local viene anunciando desde 2021 la puesta en marcha de esta normativa, que regularizará definitivamente la ocupación de las mesas de las plazas de aparcamiento, y que el BNG llevó en su acuerdo de investidura de la alcaldesa en las elecciones de 2023. El portavoz de la formación en María Pita, José Manuel Lage, aseguró en un pleno municipal del pasado septiembre que en 2024 “habrá ordenanza”, y subrayó que se trataba de “un compromiso”.

El Concello tomó esta medida en junio del año 2020 para ayudar a los hosteleros cuando las medidas contra el virus reducían los aforos, pero el estado de alarma acabó en 2021 y las terrazas siguieron. Ese año, el entonces concejal de Urbanismo y Movilidad, José Manuel Villoslada, afirmó que se resolvería en la ordenanza de terrazas. Recientemente, fuentes municipales avanzaron que el documento tiene vocación de ser “consensuado” con el sector.

Dos años después del final de la crisis sanitaria, A Coruña sigue sin ordenanza, pero las terrazas “pandémicas” continúan en las calles, mientras que otras ciudades de Galicia o España ya han empezado a retirarlas. Un hecho que choca contra el criterio del sector de la restauración de la ciudad. “Han llegado para quedarse”, manifestaba el pasado septiembre el presidente de los hosteleros coruñeses, Héctor Cañete, convencido de que las terrazas ubicadas en plazas de aparcamiento son una fórmula consolidada para ampliar los espacios para consumir en los locales de hostelería de la ciudad.

El Concello, por el momento, no parece tener planes de retirarlas, y a principios de año aprobó la tasa de estos espacios para 2024.