Los altos alquileres y los tipos estables llevan a la venta de pisos en A Coruña a su nivel más elevado desde 2007

Las compraventas por parte de familias se redujeron el año pasado por el encarecimiento de las hipotecas, pero en el primer trimestre de 2024 han rebotado, y las inmobiliarias coruñesas explican que los precios continúan escalando

Un vecino observa ofertas en una inmobiliaria de la ciudad.   | // ARCAY/ROLLER AGENCIA

Un vecino observa ofertas en una inmobiliaria de la ciudad. | // ARCAY/ROLLER AGENCIA

En 2023 las compraventas de viviendas se desplomaron en la ciudad. Desde 2018 la cifra solía situarse en torno a las 2.500, y en 2022 llegó a superar las 2.650 transacciones, pero la subida de tipos de interés encareció las hipotecas y las ventas bajaron el año pasado a algo menos de 2.100, por debajo incluso de 2020, cuando empezó la pandemia. A esta caída, según los datos del Ministerio de la Vivienda, le ha seguido un efecto rebote, y según los datos del primer trimestre las transacciones llegaron a 703. Es la cifra más alta en este periodo desde 2007, el año anterior al estallido de la burbuja inmobiliaria. Fuentes del sector consultadas por este diario confirman que el repunte es real, y, junto con otros factores como la salida a la venta de nuevas promociones, lo relacionan con los elevados alquileres y la estabilización de los tipos, con perspectiva de futuro descenso.

La presidenta del Colegio Oficial de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de A Coruña, Patricia Vérez, explica que el año pasado cayeron las compraventas en toda España. “La subida de precios es una de las razones fundamentales”, señala, y “la subida de tipos de interés no ayudó”. En 2024 “no se esperan grandes cambios”, salvo que el Banco Central Europea baje estos, pero “como los precios del alquiler no parar de crecer por la escasez de vivienda”, los ciudadanos “pueden optan por la compra”. Este mes el BCE anunció una reducción del 4,5 al 4,25%, una “buena noticia” para los compradores, y “los bancos están negociando nuevas hipotecas “. Ahora “estamos a la espera de nuevas bajadas”, y junto a una “cierta estabilidad económica en el empleo”, esto “fomentará” nuevas transacciones, confía Vérez.

Las inmobiliarias de la ciudad han registrado el aumento de movimientos. Desde Ático Inmobiliaria indican que ha sido “muy significativo”, y señalan que los intereses, “aunque no han bajado significativamente, se han estabilizado”, por lo que también relacionan el aumento con “el precio de los alquileres”. “Una hipoteca sale más barata que el arrendamiento, que está en mínimo de 600 euros por apartamentos de una habitación, y en pisos a 800 o 900”, señalan. Mientras que el año pasado aumentó la proporción de las compraventas por parte de inversores, que dependen menos del crédito, este año “la mayoría son con hipoteca”, indican desde la empresa.

En Será por Casas coinciden. “Este año empezó mejor que el año pasado, e incluso el segundo trimestre ha mejorado”, valoran desde la inmobiliaria coruñesa, y “la gente por fin ha comprendido que los intereses son los que son y no son tan terribles”. Los años de tipos bajos, indican en Será por Casas, generaron “una idea irreal del coste del dinero, que era cero y no se podía mantener en el tiempo”, pero el actual nivel “ fue, es y seguirá siendo el tipo de interés al que estamos acostumbrados para acceder una hipoteca, y se pagó muchísimo más hace años”. Aunque “el inversor nunca dejó de comprar”, las familias “fluctúan”, y las que en 2023 se retrajeron “continúan con sus planes de vida” y “se tiran a la piscina: no hay demasiado producto, y hoy está y mañana no”.

Mirko Sanhueza, de Urbeko Inmobiliaria, ve también una reactivación del mercado de pisos por parte de vecinos que los quieren para vivir en ellos, relacionada con la previsión de reducción de tipos. “Al final la bajada ha sido mínima, pero puede significar 100 euros mensuales de ahorro”, explica, y, aunque no ha sido la “panacea”, ayuda. Para Sanhueza, también ha podido influir en el repunte de compraventas que en A Coruña “se están terminado bastantes obras”, y puntualiza que el año pasado, pese a la caída de las hipotecas, siguió habiendo mercado de compra de pisos para reformar y alquilar. En este mundo, indica, hay tanto pequeños y medianos inversores como grandes compañías que se dedican a adquirir “edificios completos”.

Fuentes de Rúa Inmobiliaria, otra empresa de la ciudad, considera el descenso de tipos “de momento es anecdótico” pero creen que “van a bajar, aunque no hasta el cero”. “Los bancos ya están moviéndose”, aseguran. Y, al igual que otros profesionales del sector, explican que en A Coruña, actualmente, “el alquiler es una locura, y pagas lo mismo para comprar que para alquilar”.

“Estamos en otra burbuja”

El descenso de las compraventas en 2023 no se tradujo en una caída de precios, y en Rúa Inmobiliaria creen que “estamos en otra burbuja inmobiliaria: esto sigue subiendo, subiendo, subiendo, hasta que nos peguemos el batacazo como en 2008”. En la actualidad se está “vendiendo prácticamente todo”, incluso algunos pisos que están fuera de precio, con la idea “de que los precios nunca van a bajar, pero sí bajan”, señalan fuentes de la inmobiliaria, que recuerdan que “las crisis inmobiliarias son cíclicas: hubo una en 1993, otra en 2008”.

Desde Urbeko Inmobiliaria, Mirko Sanhueza confirma que “hay muy poca vivienda de segunda mano a la venta” en la ciudad, y que la que se pone en el mercado sale “a unos precios bastante elevados”. “No sé si estaremos entrando en una burbuja”, puntualiza, pero augura que “aún queda un año de precios en alza, hasta 2025 esta fiebre de comprar creo que va a durar”. El segundo trimestre de ese año, cree, las ventas se van a ralentizar, “principalmente por los precios, su subida espectacular”.

Pero no prevé que esto se traduzca en un desplome como el de 2008. Más bien, estima, los precios se mantendrán “estables” pues “hay más demanda que oferta y “todas las inmobiliarias tenemos más compradores que pisos a la venta”. La falta de oferta, explica, hace que lo que salga a la venta lo haga “a precios estratosféricos”.

En Ático Inmobiliaria coinciden en que los precios “no bajan, hay muy poca oferta”. “Hasta los tasadores están tasando como si fuera oro”, añaden, y, como los pisos a la venta son escasos, “no hay mucho para poder comparar” y fijar precios. Lo que se está pagando, explican fuentes de la inmobiliaria, “hace años estaría fuera de mercado”, y esto vale “tanto para compraventas como para alquiler”. Desde la empresa coruñesa consideran que el mercado no se va a “estabilizar a corto plazo, mientras no haya más casas en el mercado”.

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