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El ‘Torete’ y el ‘Jaro’ se mudan a O Ventorrillo

Leyendas del cine ‘quinqui’ de los 80 han empezado a aparecer en los muros de viviendas de A Silva

El próximo, El ‘Vaquilla’

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a coruña

Coches Seat, melenas, chaquetas vaqueras y el extrarradio de los años 80. Elementos que quedaron congelados en el tiempo en las cintas de Eloy de la Iglesia y José Antonio de la Loma y que hoy constituyen una estética particular: la del cine quinqui, reflejo fidedigno de la delincuencia y la drogadicción que se vivía entonces en las periferias, no sin su parte de crítica social.

Un género que dio ídolos de barrio inolvidables, como el Ángel Fernández Franco, conocido como el Torete, o José Joaquín Sánchez Frutos, alias el Jaro, cuya vida fue llevada al cine en la célebre película Navajeros. Sus rostros, que el tiempo ha convertido en iconos, han aparecido estos días en los muros de algunas viviendas de A Silva. Y no serán los únicos. La explicación es mucho más simple de lo que parece. “Me vi las pelis y me gustaron un montón. He hecho varias series de murales: una con dioses, otra de esculturas... imágenes que me llaman la atención o me parecen bonitas”, simplifica Primo Rodríguez, el artista, que está detrás de estos diseños, que ya causan sensación entre los residentes en la zona. Es así que al responsable de las piezas, orgulloso vecino de O Ventorrillo, ya no le faltan los encargos en un barrio que se confiesa fan del cine de los 80.

Rostro de El Jaro, en una pared del barrio.   | // CARLOS PARDELLAS

Rostro de El Jaro, en una pared del barrio. | // CARLOS PARDELLAS / MARTA OTERO MAYÁN

“A todo el mundo les está gustando. Hay señoras que bajan y dicen: ¡Mira, pero si es el Torete! Lo reconocen y les gusta. Algunas señoras que pasaron por allí han venido a pedirme que les pinte a El Lute y a Camarón”, adelanta el autor, que confirma que irá pidiendo permiso conforme vaya acometiendo los encargos que los vecinos le vayan haciendo llegar. A él, por su parte, no le sorprende la nueva aceptación. “Yo creo que en toda A Coruña hay una gran afición al cine quinqui. El tema, al ser de barrio, encaja bien”, simplifica su autor.

El grafiti y los murales apegados a la temática urbana no son disciplinas aisladas en O Ventorrillo, donde algunos de sus pasadizos, calles y elementos del mobiliario están decorados con estos elementos. Intervenciones que cuentan con el permiso municipal y con la aceptación generalizada de un barrio que ha visto regenerados muchos de sus espacios gracias a estas técnicas artísticas.

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