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Una cena en un Olimpo gastronómico en A Coruña

Hellas Cocina Griega está a punto de celebrar sus bodas de plata en la ciudad. Su responsable, Andrea Alexandra Vastianou, cumplió su sueño con este proyecto en el que ofrece gastronomía tradicional de su país

Una cena en un Olimpo gastronómico en A Coruña

Adrián Lede / Carlos Pardellas

A Coruña

Su nombre es Andrea Alexandra Vastianou y se define como «galliegra». No es para menos, ya que esta coruñesa de adopción lleva más de media vida en Galicia tras llegar de su Grecia natal. Aunque llegó a la ciudad por otro trabajo que no tenía que ver con la gastronomía, en el año 2000 pudo cumplir su sueño de abrir su propio restaurante: Hellas Cocina Griega.

«Somos el único restaurante griego de Galicia y hacemos cocina tradicional», explica la hostelera. Entrar en Hellas es como ir a comer a una casa del país heleno, no solo por su oferta gastronómica, sino también por una encantadora decoración que teletransporta al comensal a aquella tierra.

Hellas Cocina Griega abrió en el año 2000 en un local escondido en la Rúa da Estacada. Abrir un restaurante de este tipo a comienzos de siglo no fue nada fácil: «Creo que me costó 15 años que el comensal se adaptara a este tipo de gastronomía», señala Andrea. En este tiempo han conseguido una clientela fiel que los ha acompañado a lo largo del tiempo: «Hay personas que venían aquí en su primera cita. Ahora están casados y vienen con sus hijos», dice la cocinera.

En Hellas Cocina Griega apuestan por la sostenibilidad, la cocina de mercado y los productos ecológicos. Desde hace un par de años trabajan con unos vinos griegos ecológicos de variedades que estaban en peligro de extinción y que han sido recuperadas por unos pequeños productores. La materia prima de sus platos también es de la máxima calidad: «Los miércoles a las 6.00 horas ya estoy en el mercado central comprando», apunta Andrea.

La sostenibilidad también la aplican al plano personal: «Estoy totalmente en contra de hostelería esclava. Aquí cada uno sale a su hora». Estas buenas prácticas hacen que el equipo del restaurante se haya convertido en una pequeña familia: «Nos queremos mucho», comenta orgullosa la hostelera.

El restaurante destaca por tener un número reducido de comensales, algo que cambió durante la pandemia: «Quitamos mesas y no las volvimos a recuperar. Preferimos la calidad a la cantidad», señala Andrea. La chef apuesta por una cocina con pausa y hecha al momento: «Queremos que la gente disfrute».

En Galicia hubo algún restaurante griego, pero no terminaron de funcionar. Andrea cree que el éxito de su proyecto se debe a «que las cosas hechas con amor funcionan». Su buen hacer traspasa las fronteras gallegas y muchas personas de la embajada griega en Madrid viajan a A Coruña para disfrutar de su cocina.

En la parte gastronómica, la hostelera destaca platos como el hummus de arveja amarilla, la spanakopita, una empanada griega de queso feta, puerro y espinacas o la clásica musaka, que Andrea dice que es el «plato estrella». Para el postre hay que dejar sitio, ya que su tarta de pistacho es imprescindible. Además, hacen platos según la temporada que ofrecen fuera de carta.

Hellas Cocina Griega está a punto de cumplir un cuarto de siglo en A Coruña y su futuro está asegurado, ya que Andre a es una enamorada de la ciudad: «A mí me dieron la oportunidad de volver en su momento, pero no dudé en quedarme. Aquí hay una calidad de vida que te quita el estrés. Yo salgo de trabajar y me voy a bañar al Parrote. Galicia lo tiene todo».

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