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La piscina municipal del Club del Mar, en A Coruña, cumple 18 meses sin contrato y haciendo perder dinero a la asociación

La asociación critica que es «deficitaria» y que el Concello no da alternativas, pero afirma que las cuentas en conjunto son positivas y descarta cerrarla para evitar problemas legales

Vista de las instalaciones del Club del Mar, con la piscina exterior que no pertenece al Concello. |

Vista de las instalaciones del Club del Mar, con la piscina exterior que no pertenece al Concello. | / Carlos Pardellas

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A Coruña

El contrato de la piscina municipal del Club del Mar, situada en el interior de las instalaciones, acabó en mayo del año pasado. Lasociación la gestionaba como concesionaria desde 1998, cobrando por su uso a precios tasados pero pagando los gastos, y ahora se ve obligada a seguir haciéndolo en precario. En este año y medio el Concello no ha asumido la gestión, ni tampoco la ha sacado a concurso, y el Club del Mar debe mantenerla abierta pese a que lleva denunciando años que le hace perder dinero. El presidente actual, Jorge Seco, explica que la concesión «sigue siendo deficitaria», con pérdidas que el club ha reclamado en el juzgado, y añade que el Concello no les ha dado una solución y que llevan meses sin reuniones. Pero puntualiza que no plantean cerrarla para evitar problemas mayores para el club.

En 2022, el entonces presidente del Club del Mar, Alberto Santalla, llegó a amenazar con clausurar la instalación por el descuadre que, argumentaba, ocasionaba al club. Seco lo descarta e indica que «en principio, por recomendaciones de los abogados, eso no sería posible», ya que la asociación sigue obligada a mantener la piscina en precario y «cerrarla unilateralmente» podría llevar a «un gran perjuicio para el Club del Mar». Aunque esta instalación funciona a pérdidas, el presidente defiende que desde que este año entró su directiva «le hemos dado una vuelta» al club y que «no hemos entrado en ningún momento en números rojos». El déficit de la piscina, «por suerte, no nos pone» en la situación de tener que «cerrar» el club en su conjunto.

Pero el presidente sí denuncia que del futuro de la piscina «no sabemos nada». La última reunión con el Ayuntamiento, afirma, fue a principios de verano, y desde el Concello no les han dado «ninguna fecha» para acabar con la situación de precariedad del contrato.

El Concello podría optar por cerrar la instalación, o por asumir la gestión de manera directa. Otra opción sería sacar un concurso al que puedan concurrir a otras entidades o empresas interesadas, o plantearle al Club del Mar un acuerdo para que siga gestionando la piscina en condiciones no deficitarias. La instalación se suma a una lista de concesiones municipales en precario: la planta de tratamiento de residuos de Nostián, por ejemplo, lleva con el contrato prorrogado desde el inicio de 2020. Los polideportivos de San Diego y O Castrillón están en situación irregular, esperando por un contrato conjunto, y también está en precario desde hace años el campo de golf de la Torre.

La denuncia sigue en marcha

La directiva de Santalla aprobó hace un año acudir a los tribunales para reclamar al Concello las pérdidas por la piscina. Entre el 5 de mayo y el 30 de septiembre, calculaba, los gastos habían superado a los ingresos en más de 73.000 euros. La actual directiva no ha renunciado a la vía. Esta sigue su «cauce judicial», explica Seco.

El tesorero y vicepresidente económico del Club del Mar, Roberto Vega, indicó hace varios meses a este diario que la vía judicial y la decisión sobre el futuro de la piscina «son independientes». «Creemos tener derecho a reclamar esas cantidades por servicios fuera de contrato», insistió Vega, para el que la actual directiva actuó «con muy buen criterio» al denunciar tras no poder llegar a un acuerdo.

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